El escándalo representa un peligroso buscapié. Dinero, tecnología, 91 supuestos integrantes del grupo y la Justicia sobrevolando amenazante.
Trama oculta de los videos sexuales de Quimilí: práctica alarmante y abusos de adolescentes Trama oculta de los videos sexuales de Quimilí: práctica alarmante y abusos de adolescentes
El caso de Quimilí develó la existencia de una práctica al parecer usual entre ciertas adolescentes a grabarse sin ropa, en poses provocativas, vender el video a adultos que luego lo suben a una especie de catálogo de oferta sexual con decenas de hombres demandantes.
Todo se supo cuando una adolescente de 16 años desnudó la existencia de un grupo de whatsApp denominado "Encuentro y ventas de contenido", que se nutría de fotos de adolescentes, a las que los administradores les pagaban $ 5.000, pero con una solapada ambición mayor: mostrar las imágenes a adultos y posibilitar encuentros sexuales rentados.

El epicentro es Quimilí, Moreno. Todo hizo eclosión el 11 de enero. La madre de la joven interpuso la denuncia en la Comisaría Comunitaria N° 9 de la Mujer y Familia, dependiente del Departamento de Seguridad Ciudadana N° 12. A las 11.25 se presentó ante un funcionario desgranó la historia con su trama oculta. Señaló que tiene una hija de 16 años, quien la noche anterior le pidió $ 10.000, prometiéndole el reintegro a través de la billetera virtual de su hermana.
Al indagar la mujer para qué precisaba el dinero, la menor relató que le habían hackeado la cuenta de Instagram y extraído fotos íntimas. Según la adolescente, las fotos estaban siendo viralizadas por una personas en grupos de WhatsApp y redes sociales.
La mujer no creyó la versión de la menor. Verificó y descartó fotos íntimas en Instagram. Más enérgica, la presionó y la joven reformulo su versión. Esta vez, habría confesado que ella se contactó con el grupo de whatsApp "Encuentro y ventas de contenido". Vía telefónica una supuesta administradora le informó que pagaba $ 5.000 por fotos y videos con características especiales, léase desnuda.
Ahondó la "administradora" que si a algún integrante del grupo interesaba el "trabajo", se contactaría con la menor y le pagaría. Acto seguido, le pidió un alias para que recibiera los depósitos de dinero. Tal cual, la adolescente pasó fotos y videos. Hizo dos "trabajos". A la vez, la adolescente cedió el alias de la billetera, pero de su hermana.
Cuando el dinero ingresó a la billetera de la hermana, ésta se enojó y le reprochó a la adolescente: "Ya sé por qué te hacen transferencias", le enrostró. En minutos, la protagonista informó a la administradora del grupo que no le pasaría más "contenidos". Fue cuando la comenzaron a extorsionar: "O te acuestas con uno, o tus videos va a los celulares". Ante el no de la menor, sus videos inundaron Quimilí.
En horas, las amigas y familiares, empezaron a enviarle a la madre las fotos de su hija desnuda, que circulaban de celular en celular y por redes. En medio de la tensión, su otra hija le proveyó los nombres de dos integrantes del grupo: More y Suárez, imputados con eximición de prisión.
Indagan a Esteban Mateu, administrador del grupo
La Justicia mantiene detenido al administrador varón: sería Mauricio Esteban Mateu, de 22 años. Fue imputado por presunta "tenencia, producción y distribución de representación sexual de menores de edad".
Para los expertos, el celular de la adolescente se comunicó con el de Mateu, quien se desprendió del aparato la semana previa a su detención, ejecutada el jueves pasado.
La fiscal, Vanina Aguilera, proyecta indagarlo esta semana. Se encuentra alojado en Quimilí. Y la investigación ahora avanzaría sobre los presuntos 91 hombres más, integrantes del cuestionado grupo de whatsApp. Según los expertos, las fotos y los $ 5.000 eran meros anzuelos (cual book carnal) pero el fuerte era el sexo pago a adolescentes, algunas fuera de Quimilí.









