Desde el Banco Central señalaron que las restricciones continuarán por el momento. Aseguran que el objetivo es evitar movimientos especulativos y avanzar hacia una mayor apertura solo cuando mejore la situación financiera.
El Gobierno ratificó que no habrá cambios inmediatos en el cepo cambiario El Gobierno ratificó que no habrá cambios inmediatos en el cepo cambiario
El Gobierno nacional descartó realizar modificaciones en el corto plazo al esquema de restricciones cambiarias que aún rige en la Argentina. La definición fue expresada por el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, quien explicó que el levantamiento total de los controles dependerá de la evolución de las variables económicas y de la fortaleza de la autoridad monetaria.
El funcionario brindó estas definiciones durante un panel en Nueva York, en el marco del evento "Argentina Week", donde también participó el ministro de Economía, Luis Caputo. Allí sostuvo que, aunque el Gobierno tiene como objetivo avanzar hacia un mercado cambiario más libre, todavía existen desequilibrios que obligan a mantener algunos mecanismos de control.
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Según explicó Bausili, las restricciones funcionan como una especie de resguardo frente a posibles maniobras especulativas contra el peso. En ese sentido, indicó que cuando una economía presenta debilidades, algunos actores financieros pueden intentar aprovecharlas, por lo que el Estado busca evitar movimientos que desestabilicen el sistema.
El titular del Banco Central aseguró que la estrategia oficial es ir eliminando gradualmente los controles, a medida que se reduzcan los riesgos macroeconómicos y mejore el balance de la entidad monetaria. En otras palabras, la flexibilización continuará, pero de forma progresiva y sin plazos definidos.
Entre las regulaciones que aún siguen vigentes se encuentran las limitaciones para algunos inversores extranjeros a la hora de retirar capitales del país y ciertas restricciones para empresas que operan en el mercado oficial de divisas. Además, se mantiene la incompatibilidad temporal entre comprar dólar oficial y operar en mercados financieros, medida que busca evitar maniobras de arbitraje.
Desde el equipo económico insisten en que el rumbo apunta a una economía con menos controles, pero remarcan que la prioridad sigue siendo consolidar la estabilidad financiera antes de avanzar con una liberalización total del mercado cambiario.








