El gobierno británico sostiene que Rusia habría influido en las tácticas militares de Irán, especialmente en el uso de drones y en operaciones contra instalaciones clave en Medio Oriente, en medio de la creciente tensión internacional.
Reino Unido acusa a Putin de ser la "mano oculta" detrás de ataques iraníes contra objetivos estratégicos Reino Unido acusa a Putin de ser la "mano oculta" detrás de ataques iraníes contra objetivos estratégicos
El Reino Unido señaló al presidente ruso, Vladimir Putin, como el posible impulsor detrás de varios ataques recientes ejecutados por Irán contra instalaciones estratégicas en Medio Oriente, lo que agrega un nuevo elemento de tensión al conflicto que ya involucra a Estados Unidos, Israel y varios países de la región.
La acusación fue planteada por el secretario de Defensa británico, John Healey, quien aseguró que existe una "mano oculta" de Moscú detrás de algunas de las tácticas utilizadas por Teherán. Según explicó, las fuerzas iraníes habrían incorporado métodos y tecnología vinculados a Rusia, particularmente en el uso de drones para atacar objetivos estratégicos.
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Las autoridades británicas sostienen que el vínculo militar entre ambos países se ha profundizado en los últimos años. Rusia habría brindado apoyo técnico y conocimiento operativo, mientras que Irán suministró a Moscú modelos de drones que fueron utilizados en la guerra en Ucrania, consolidando una relación de cooperación militar.
En este contexto, especialistas occidentales consideran que la influencia rusa podría explicar la creciente eficacia de los ataques iraníes, en los que se detectaron drones que vuelan a menor altitud y con mayor capacidad para evadir sistemas de defensa aérea.
Las declaraciones del gobierno británico se producen en medio de una escalada bélica en Medio Oriente. Desde fines de febrero, Estados Unidos e Israel llevan adelante una ofensiva militar contra objetivos iraníes, a la que Teherán respondió con ataques con misiles y drones contra bases militares y otras infraestructuras estratégicas en la región.
El conflicto ha elevado la preocupación internacional por el riesgo de una guerra regional más amplia. Además, el aumento de los ataques contra instalaciones energéticas y rutas marítimas clave ya comenzó a impactar en los mercados globales, especialmente en el precio del petróleo y en la seguridad del transporte en el Golfo Pérsico.
Mientras tanto, Moscú negó haber proporcionado información estratégica o asistencia directa a Irán en estas operaciones. Sin embargo, las potencias occidentales continúan analizando los restos de drones y otros equipos militares utilizados en los ataques para determinar si contienen componentes o tecnología vinculada a Rusia.








