Mientras varias ramas fabriles operan con niveles muy bajos de actividad, la administración nacional destaca el desempeño de áreas como la energía, la siderurgia y la química como motores para sostener la recuperación económica.
Fuerte caída en parte de la industria mientras el Gobierno apuesta a sectores estratégicos Fuerte caída en parte de la industria mientras el Gobierno apuesta a sectores estratégicos
La actividad industrial atraviesa un escenario dispar en la Argentina: mientras algunos rubros muestran signos de recuperación, otros sectores clave continúan con niveles de producción muy deprimidos. En este contexto, el Gobierno nacional pone el foco en determinadas áreas de la economía que considera estratégicas para impulsar el crecimiento.
Datos recientes sobre el uso de la capacidad instalada reflejan que varias ramas fabriles trabajan muy por debajo de su potencial. Entre las más afectadas aparecen la industria textil, la automotriz y la metalmecánica, que registran niveles de utilización cercanos a apenas una cuarta parte de su capacidad productiva.
También te puede interesar:
La caída en la actividad automotriz es uno de los indicadores más notorios: el sector operó con un 24% de su capacidad en enero, muy por debajo del 34,8% registrado en el mismo mes del año pasado. En el caso de la metalmecánica, la producción se vio impactada por la menor fabricación de maquinaria agrícola y electrodomésticos.
Sin embargo, el panorama no es uniforme. Otros rubros industriales muestran indicadores más alentadores. Entre ellos se destacan la refinación de petróleo, que alcanzó un uso de la capacidad instalada cercano al 87%, y las industrias metálicas básicas, impulsadas por el aumento en la producción de acero. También se ubican en niveles relativamente altos las actividades vinculadas a sustancias químicas, papel y cartón, y alimentos y bebidas.
Desde el Gobierno consideran que estos sectores pueden convertirse en pilares del crecimiento en el corto y mediano plazo. La estrategia económica apunta a fortalecer áreas vinculadas a recursos naturales, energía, minería y producción de insumos básicos, con la expectativa de que traccionen inversiones y generen divisas.
Este enfoque se da en un contexto complejo para la industria en general, que enfrenta una demanda interna debilitada y cambios en el esquema económico. Informes sectoriales indican que muchas empresas manufactureras todavía operan con niveles de actividad por debajo de lo considerado óptimo, lo que retrasa decisiones de inversión y expansión productiva.
Así, mientras algunos segmentos de la economía comienzan a mostrar señales de dinamismo, una parte importante del entramado industrial continúa atravesando dificultades. El desafío para los próximos meses será lograr que la recuperación se extienda a más sectores y permita recomponer la actividad productiva en su conjunto, señalo el portal TN.








