La intervención policial en varias favelas terminó con un jefe narco abatido y provocó una violenta reacción del crimen organizado, con caos en las calles y servicios afectados.
Sangrienta redada en Río: abatieron a un jefe narco y desataron el caos en la ciudad Sangrienta redada en Río: abatieron a un jefe narco y desataron el caos en la ciudad
Una mañana marcada por el caos y la violencia sacudió este miércoles al centro de Río de Janeiro, donde un operativo policial dejó un saldo de ocho personas muertas y derivó en una fuerte reacción del narcotráfico, con colectivos incendiados, barricadas y múltiples servicios interrumpidos.
Entre las víctimas fatales se encuentra Claudio Augusto dos Santos, conocido como "Jiló" y señalado como uno de los jefes del narcotráfico en el Morro dos Prazeres. También murió Leandro Silva Souza, un vecino que fue tomado como rehén durante el procedimiento. Además, otras dos personas resultaron heridas.
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Megaoperativo y toma de rehenes
El despliegue fue llevado adelante por el Batalhão de Operações Policiais Especiais, que inició el operativo cerca de las 5 de la mañana en varias comunidades, entre ellas Prazeres, Fallet, Fogueteiro, Coroa, Escondidinho y Paula Ramos.
Más de 150 efectivos, con apoyo de patrulleros y vehículos blindados, participaron del procedimiento contra organizaciones vinculadas al narcotráfico.
En medio del operativo, delincuentes irrumpieron en una vivienda y tomaron como rehenes a una pareja. Según explicó el comandante del BOPE, Marcelo Corbage, la situación se tornó crítica cuando se produjeron disparos dentro del domicilio. El hombre murió tras recibir un impacto en la cabeza, mientras que su esposa fue rescatada en estado de shock.
Colectivos incendiados y caos en la ciudad
Tras el operativo, grupos ligados al narcotráfico respondieron con violencia en distintos puntos de la ciudad. En la avenida Paulo de Frontin, en el barrio de Rio Comprido, incendiaron un colectivo y utilizaron otros vehículos para bloquear calles.
El humo y las llamas afectaron el tránsito y obligaron a interrumpir el acceso al túnel Rebouças, generando importantes complicaciones en la circulación.
Según la empresa Rio Ônibus, al menos cinco colectivos fueron utilizados como barricadas y uno de ellos terminó completamente destruido por el fuego. Como consecuencia, varias líneas debieron modificar sus recorridos y numerosos servicios resultaron afectados.
Impacto en servicios y heridos
La violencia también repercutió en otros ámbitos. Siete escuelas municipales suspendieron sus actividades, mientras que centros de salud debieron cerrar o funcionar con limitaciones.
El Hospital Souza Aguiar recibió a diez personas con heridas de bala: ocho de ellas fallecieron, una mujer permanece internada fuera de peligro y un policía fue asistido por lesiones leves.
Durante el operativo, la Policía Militar secuestró armas de guerra, entre ellas fusiles, pistolas y revólveres, y detuvo a cuatro personas acusadas de generar disturbios.
Quién era "Jiló"
Claudio Augusto dos Santos, alias "Jiló", tenía un extenso prontuario delictivo que incluía causas por narcotráfico, homicidios, secuestros y robos, además de múltiples órdenes de captura.
Las autoridades lo vinculaban, entre otros hechos, con el asesinato del turista italiano Roberto Bardella en 2016, un crimen que generó gran conmoción en Brasil.
Tras el operativo, el Centro de Operaciones de la ciudad alertó sobre cortes en varias arterias clave y el despliegue de fuerzas de seguridad para contener nuevos incidentes en las zonas afectadas.








