Ante el fuerte aumento del consumo, distribuidoras limitaron el suministro interrumpible para priorizar a hogares, mientras preocupa la demora en la llegada de gas importado para el invierno.
El frío dispara la demanda de gas y ya aplican cortes a industrias y estaciones de GNC El frío dispara la demanda de gas y ya aplican cortes a industrias y estaciones de GNC
La llegada anticipada de bajas temperaturas comenzó a tensionar el sistema energético y obligó a aplicar las primeras restricciones en el suministro de gas. Este martes, distribuidoras del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) dispusieron cortes por 24 horas en la venta de GNC para estaciones de servicio con contratos interrumpibles, además de limitar el consumo en algunos sectores industriales.
La medida, implementada por empresas como Metrogas, Naturgy y Camuzzi, apunta a garantizar el abastecimiento de los usuarios prioritarios, principalmente los hogares, frente a un incremento repentino de la demanda impulsado por el descenso térmico.
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Según datos oficiales, el consumo residencial y de servicios esenciales trepó a unos 41 millones de metros cúbicos diarios, muy por encima de los 32,7 millones registrados en el mismo período del año pasado. La diferencia se explica, en gran parte, por temperaturas considerablemente más bajas: un promedio de 12,5° frente a los 18,6° de 2025.
El impacto de las restricciones no es uniforme. Las estaciones de servicio con contratos "firmes" que garantizan el suministro continúan operando con normalidad, aunque a un costo más elevado. En cambio, aquellas con contratos "interrumpibles", más económicos pero sin prioridad, son las primeras en sufrir cortes, al igual que ciertos usuarios industriales.
Este escenario marca el primer ajuste relevante antes del invierno, una etapa crítica para el sistema gasífero que se extiende entre mayo y septiembre, cuando la demanda puede alcanzar picos cercanos a los 100 millones de metros cúbicos diarios.
A la presión por el aumento del consumo se suma un factor clave: la falta de llegada de buques de Gas Natural Licuado (GNL), necesarios para reforzar el abastecimiento durante los meses de mayor demanda. Hasta el momento, no se registraron ingresos significativos de estos cargamentos, lo que complica la planificación energética.
Si bien la producción local impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta permitió reducir la dependencia externa en los últimos años, el sistema aún requiere importaciones para cubrir los picos invernales, debido a limitaciones en la infraestructura de transporte.
En este contexto, el Gobierno mantuvo a la empresa estatal Enarsa a cargo de la compra de GNL, tras suspender un intento de transferir esa tarea al sector privado. La decisión se dio en medio de la volatilidad de los precios internacionales, que siguen por encima de los niveles del año pasado.
Mientras se aguarda la llegada de los primeros buques en mayo, las autoridades buscan anticiparse a un invierno que ya empezó a mostrar señales de alta demanda, con medidas que priorizan el consumo residencial pero que impactan en la actividad económica, menciona el portal TN.








