Dolar Oficial: - Dolar Blue:- Dolar CCL:- Dolar Bolsa: - Dolar Mayorista: -

EL LIBERAL . Política

El Gobierno impulsa una Ley de Lobby inspirada en normas de EE.UU. y surgen dudas sobre quién la controlará

La iniciativa toma como referencia modelos estadounidenses para regular la actividad de los gestores de intereses y la influencia extranjera en decisiones públicas. Sin embargo, aún no define qué organismo será el encargado de supervisar el sistema y aplicar sanciones.

Foto- X@Letra_P

Foto: X/@Letra_P

31/05/2026 19:40 Política
Escuchar:

El Gobierno impulsa una Ley de Lobby inspirada en normas de EE.UU. y surgen dudas sobre quién la controlará El Gobierno impulsa una Ley de Lobby inspirada en normas de EE.UU. y surgen dudas sobre quién la controlará

HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE EL LIBERAL Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO

El Gobierno nacional avanzó con un proyecto de Ley de Lobby que busca establecer reglas claras para la representación de intereses ante funcionarios y organismos públicos. La propuesta, que ya genera debate político y técnico, está inspirada en distintas normativas vigentes en Estados Unidos y pone el foco tanto en la transparencia de las gestiones como en la influencia de actores extranjeros en la toma de decisiones.

Desde la Casa Rosada reconocen que la iniciativa tomó elementos de legislaciones norteamericanas vinculadas al registro y control de lobbistas, aunque aseguran que se trata de una adaptación diseñada para el sistema institucional argentino y no de una exigencia proveniente de Washington.

También te puede interesar:

El proyecto fue elaborado dentro del Ejecutivo y contó con la participación de distintas áreas de gobierno. Entre sus principales objetivos figura la creación de registros obligatorios para quienes desarrollen actividades de representación de intereses, la presentación periódica de informes sobre reuniones y gestiones realizadas, y un esquema de sanciones para quienes incumplan las nuevas obligaciones.

Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la elaboración de la iniciativa fue la ausencia del Ministerio de Justicia en el diseño del texto, pese a que la propuesta contempla sanciones administrativas y penales para determinadas conductas vinculadas al lobby clandestino o a la ocultación de información.

La iniciativa combina herramientas similares a las utilizadas en Estados Unidos para transparentar la actividad de los grupos de interés con mecanismos específicos destinados a monitorear la participación de personas o entidades vinculadas a gobiernos, empresas u organizaciones extranjeras.

En ese sentido, el proyecto incorpora una categoría especial para los llamados "gestores de intereses extranjeros", quienes deberán cumplir requisitos adicionales de información cuando intervengan en asuntos considerados sensibles para el Estado, como defensa nacional, seguridad interior, inteligencia, relaciones exteriores, infraestructura estratégica o recursos naturales.

Sin embargo, uno de los principales interrogantes que genera la propuesta es quién tendrá la responsabilidad de controlar su cumplimiento. El texto establece que la autoridad de aplicación dentro del Poder Ejecutivo será definida posteriormente por el propio Gobierno mediante reglamentación.

La cuestión no es menor. El organismo que finalmente sea designado tendrá amplias facultades para fiscalizar la actividad, verificar la información presentada por los inscriptos, requerir documentación, investigar posibles irregularidades, recibir denuncias y aplicar sanciones.

Especialistas señalan que la efectividad del sistema dependerá en gran medida de la capacidad técnica y la autonomía que tenga ese organismo para ejercer controles reales, especialmente en áreas sensibles donde podrían cruzarse intereses económicos, políticos y estratégicos.

Otro de los puntos destacados es la incorporación de restricciones para exfuncionarios. El proyecto establece que quienes hayan ocupado cargos públicos no podrán desempeñarse como gestores de intereses ante las dependencias donde trabajaron durante los dos años posteriores a dejar sus funciones. La limitación también alcanzará a determinadas empresas vinculadas a esos exfuncionarios.

Además, la iniciativa contempla sanciones penales para quienes desarrollen actividades de lobby sin estar registrados o presenten información falsa con el objetivo de ocultar la identidad de clientes, beneficiarios o representantes. En los casos relacionados con intereses extranjeros y áreas estratégicas para el Estado, las penas previstas son más severas.

La propuesta también se vincula con otras reformas impulsadas por el oficialismo, entre ellas los cambios en la legislación electoral y los intentos por limitar la participación de consultores extranjeros en campañas políticas.

Si bien Argentina ya cuenta desde hace años con normas que obligan a publicar determinadas reuniones entre funcionarios y particulares, el Gobierno sostiene que la nueva ley busca dar un paso más allá mediante la creación de un régimen integral de control y transparencia que alcance tanto al Poder Ejecutivo como al Congreso.

Mientras el proyecto comienza a ser analizado en el ámbito político, la discusión se centra ahora en cómo se implementará el sistema y si el futuro organismo de control contará con las herramientas necesarias para garantizar que las nuevas reglas no queden solo en el papel.

Lo que debes saber
Lo más leído hoy