El secretario de Energía, Daniel González, defendió en Diputados el nuevo régimen de incentivos para grandes proyectos industriales y tecnológicos. Aseguró que la iniciativa busca transformar la matriz productiva del país y atraer inversiones de largo plazo.
El Gobierno impulsa el Súper RIGI y apuesta a atraer inversiones millonarias en industrias estratégicas El Gobierno impulsa el Súper RIGI y apuesta a atraer inversiones millonarias en industrias estratégicas
El Gobierno nacional presentó en la Cámara de Diputados los principales lineamientos del denominado Súper RIGI, una nueva herramienta destinada a promover inversiones de gran escala en sectores tecnológicos e industriales. Durante la exposición, el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, sostuvo que el objetivo es impulsar actividades productivas que actualmente no tienen desarrollo significativo en la Argentina.
El funcionario explicó que la propuesta busca dar un paso más respecto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) vigente. "Creemos que llegó el momento de evolucionar el RIGI hacia un régimen enfocado en la industrialización de los recursos naturales", afirmó ante los legisladores.
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González destacó que el esquema actual superó ampliamente las expectativas oficiales. "Cuando diseñamos el RIGI esperábamos entre seis y ocho proyectos y hoy ya tenemos 39 presentados", señaló. Según detalló, esas iniciativas representan inversiones estimadas en 138.000 millones de dólares, con un potencial exportador cercano a los 41.000 millones de dólares anuales y la generación de alrededor de 179.000 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos.
A pesar de esos resultados, consideró que extender el régimen vigente no sería la mejor alternativa. "Sería un error intentar extender nuevamente ese régimen porque fue concebido como una herramienta excepcional y con vencimiento", sostuvo.
Durante su intervención, González remarcó que el Súper RIGI estará orientado exclusivamente a proyectos nuevos y no alcanzará ampliaciones de emprendimientos ya existentes ni actividades extractivas tradicionales.
"El Súper RIGI apunta a proyectos que todavía no existen. Por eso no queremos establecer una lista cerrada y exhaustiva de actividades", explicó.
La iniciativa contempla inversiones vinculadas con inteligencia artificial, centros de datos, semiconductores, biotecnología avanzada, energías renovables, producción de baterías de litio e industrialización de minerales estratégicos, entre otros sectores.
En ese sentido, el funcionario insistió en que la meta no es generar resultados inmediatos. "No estamos buscando un impacto de corto plazo", afirmó. Y agregó que muchas de las inversiones que podrían arribar al país requerirán años de desarrollo antes de comenzar a producir.
El proyecto establece que las empresas interesadas deberán comprometer una inversión mínima de 1.000 millones de dólares y ejecutar al menos el 20% de ese monto durante los dos primeros años de adhesión.
A cambio, accederán a una serie de beneficios fiscales y regulatorios. Entre ellos figura una alícuota reducida del 15% en el Impuesto a las Ganancias, estabilidad tributaria por 30 años, eliminación de retenciones a las exportaciones y exención total de aranceles para la importación de bienes vinculados a los proyectos.
Sobre la carga tributaria, González explicó que la tasa propuesta busca mantener la competitividad internacional sin entrar en conflicto con normas globales. "Es la tasa mínima posible sin entrar en conflicto con las normas internacionales de la OCDE", indicó.
Otro de los aspectos destacados del proyecto es que los incentivos no estarán limitados únicamente a las compañías que realicen la inversión principal. También podrán acceder a beneficios las empresas proveedoras que participen en la cadena de valor asociada a cada emprendimiento.
Además, el esquema prevé reglas específicas para las provincias y municipios que adhieran al régimen. Entre otras condiciones, deberán mantener una baja carga tributaria sobre las actividades alcanzadas y evitar la aplicación de impuestos o tasas que puedan afectar la competitividad de los proyectos.
Finalmente, González destacó que uno de los aspectos más valorados por los potenciales inversores es la previsibilidad. "La estabilidad fiscal y regulatoria por 30 años es el beneficio más apreciado por las empresas, tanto argentinas como extranjeras", aseguró.
Con el Súper RIGI, el Gobierno busca posicionar a la Argentina como un destino atractivo para proyectos tecnológicos e industriales de gran magnitud, apostando a un modelo de desarrollo basado en la agregación de valor y la generación de nuevas capacidades productivas para las próximas décadas.








