El golpe fue asestado por detectives de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales "Santiago del Estero" de Gendarmería Nacional. Indagatorias en puerta y celulares que "queman".
Secuestraron $ 18.000.000 a bagayeros y otros $ 700.000.000 en mercadería de contrabando Secuestraron $ 18.000.000 a bagayeros y otros $ 700.000.000 en mercadería de contrabando
Los efectivos de Gendarmería Nacional habrían secuestrado -en la ruta 34- a los bagayeros de dos colectivos de tours más de $ 18.000.000 y mercaderías de contrabando valuada en más de $ 700.000.000.
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Ello habría sido informado al fiscal Federal, Pedro Simón, 24 horas después del gran zarpazo a cargo de detectives de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales "Santiago del Estero" de Gendarmería Nacional.
Fue el desenlace a 8 meses de paciente investigación, tras denuncias que alertaban sobre "cobros" a los tours, enrostrados a efectivos de la Policía Federal de Tucumán, apostados en la base en el puesto, de Siete de Abril, en el límite con Rapelli, Pellegrini.
Los sospechosos
Con allanamientos refrendados por el juez Federal, Sebastián Argibay, fueron apresados los siguientes funcionarios: subinspector, Herrera Ivon Janet, domiciliada en Banda del Río Salí; sargento Trejo Matías, del Bº San Agustín, San Miguel de Tucumán; cabo Barigozzi Miguel, del Bº Mariano Moreno, Villa Mariano Moreno Las Talitas; cabo Mansilla Matías, del Bº Lomas de Tafí; cabo Navarro Sabaté Rocío Fernanda, del Bº Norte, San Miguel de Tucumán; cabo Valdivieso Walter Maximiliano, del Bº 250 Viviendas Las Talitas y cabo Lazarte Mauro Nicolás, del Bº Sur, San Miguel de Tucumán.
Para los órganos de investigación, habría escuchas telefónicas y dinero marcado capaz de desalentar cualquier estrategia defensiva.
En efecto, denominada "Operación Prisma", la audaz movida de los gendarmes tuvo aliados. Los efectivos pidieron dinero marcado al Ministerio de Seguridad de la Nación, en pos de recurrir a técnicas especiales de investigación obre la base de billetes marcados.
Así, agentes de la AFI (Agencia Federal de Inteligencia) arribaron al puesto de control Siete de Abril y entregaron el dinero a los policías que solicitaban coimas. Los federales desconocían que sus tropelías eran vigiladas por la inteligencia de la Gendarmería Nacional de Buenos Aires y Santiago del Estero.
Las indagatorias
Cuando los federales advirtieron la caída en desgracia, ya habían sido madrugados.
Eran las 5 de la mañana. En la oscuridad, los gendarmes anunciaron el procedimiento y los siete efectivos fueron apartados de sus celulares y otras pertenencias.
Ahora, en celdas individuales, aguardan las indagatorias a iniciarse hoy, quizá. Sus defensas recaerían en abogados santiagueños, tucumanos y defensores oficiales.
Zona liberada en ruta 34 y estaría al caer la "asociación ilícita"
Los gendarmes habrían secuestrado una docena de celulares, cuya extracción de datos genera ansiedad entre los funcionarios de la Justicia Federal.
Para los investigadores, los delitos tentativos hoy serían "cohecho activo, cohecho pasivo y encubrimiento de contrabando".
Según las leyes, el cohecho (comúnmente conocido como soborno) y el contrabando son delitos que afectan el correcto funcionamiento del Estado. El cohecho se divide en activo y pasivo (formando un acuerdo ilegal), mientras que el contrabando es el cruce ilegal de mercaderías para evadir controles aduaneros.
Una constante rotación
Los voceros deslizaron que la hipótesis más fuerte es que la larga cadena delictiva se sostenía en una "asociación ilícita". Ello quita el sueño al grupo, por tratarse de una figura que exceptúa toda excarcelación.
Los investigadores señalaron que los efectivos rotaban en los controles en Siete de Abril, sin que los cobros a los tours hayan decaído, más allá de los nombres.
Desde ese trascendido, emanado de los denunciantes, el Federal intuye que no serían los únicos siete candidatos a enfrentar el proceso. Pero, hasta entonces, los técnicos trabajarán en la extracción de información de los celulares.
Éstos contendrían códigos, nombres, fechas, lugares y nombres de otros coordinadores "apencados" (apegados) a dejar el diezmo para que los federales liberasen la ruta 34.








