Fue un dirigente que amó este deporte como nadie y dejó un legado difícil de igualar. Su vida se cortó a los 74 años dejó un gran dolor
El básquet está de luto: murió Horacio Muratore El básquet está de luto: murió Horacio Muratore
Horacio Muratore, el dirigente más importante de la historia del básquet argentino, murió ayer a los 74 años. Referente de la CAB y cinco años presidente de la Federación Internacional de Básquet (FIBA), dejó una huella en el deporte nacional e internacional. Siguió de cerca y fue el titular de la CAB en la mejor etapa de la Generación Dorada y hace cuatro años estuvo en Neuquén, cuando la Federación local cumplió 80 años.
Nacido en San Miguel de Tucumán en 1951, Muratore inició su camino en el básquet como jugador de Tucumán BB, institución que luego presidió. Contador público y docente de la Universidad Nacional de Tucumán, comenzó su carrera dirigencial en 1983 al frente de la FTB, dando inicio a un recorrido que lo convertiría en una de las figuras más influyentes de la historia del deporte.
Muratore asumió la presidencia de la Confederación Argentina de Básquet en 1992 y ocupó el cargo hasta 2008. Durante ese periodo fue uno de los grandes impulsores del crecimiento del básquet argentino y acompañó el desarrollo de la Generación Dorada, que alcanzó el subcampeonato mundial en Indianápolis 2002 y la inolvidable medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Obviamente estuvo en el Ruca Che, durante el Premundial 2001, así como también en el Preolímpico de 1995, cuando Neuquén y Tucumán fueron socias en la organización del torneo.
Entre 1993 y 2006 presidió la Confederación Sudamericana de Básquet (Consubásquet) y luego ocupó distintos cargos de relevancia en FIBA Américas, hasta convertirse en presidente del organismo continental en 2009.
Cinco años más tarde alcanzó el mayor reconocimiento posible para un dirigente argentino: fue elegido presidente de la FIBA, convirtiéndose en el primer y único representante del país en conducir el máximo organismo del básquet mundial.
x
x
x
x








