Especialistas descartan un impacto directo por tratarse de sistemas tectónicos independientes, aunque advierten que el oeste argentino mantiene una elevada amenaza sísmica propia.
Sismos en la región: qué dice el INPRES sobre el verdadero riesgo para la Argentina y cuáles son las zonas vulnerables Sismos en la región: qué dice el INPRES sobre el verdadero riesgo para la Argentina y cuáles son las zonas vulnerables
Los recientes movimientos telúricos de gran magnitud en Colombia y Venezuela encendieron las alarmas en la región, reflotando el interrogante sobre su posible impacto en el país. Según explican los sismólogos y los datos del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), no existe un peligro directo ni un aumento del riesgo originado por estos eventos, ya que obedecen a marcos tectónicos diferentes (interacción con las placas del Caribe y de Nazca en el norte del continente).
Sin embargo, los expertos aclaran que la Argentina cuenta con un mapa de riesgo propio que abarca a la región cordillerana y precordillerana, donde la interacción entre la Placa de Nazca y la Sudamericana genera acumulación de energía constante.
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El mapa del riesgo sísmico en Argentina

El mapa oficial del INPRES divide al territorio nacional en cinco franjas según la probabilidad de registrar movimientos intensos del suelo:
Zona 4 (Peligrosidad Muy Elevada): Concentrada en el sur de San Juan y el norte de Mendoza, incluyendo sus centros urbanos más poblados. Es el área con las exigencias de construcción sismorresistente más estrictas del país.
Zona 3 (Peligrosidad Elevada): Abarca el resto de la franja cordillerana y precordillerana, extendiéndose desde Jujuy hasta la provincia de Neuquén.
Zona 2 (Peligrosidad Moderada): Comprende el centro del país y sierras aledañas.
Zona 1 y 0 (Peligrosidad Reducida a Muy Reducida): Incluye sectores como la provincia de Santiago del Estero y el litoral, donde solo suelen percibirse réplicas o sismos profundos originados en la cordillera.
Ante el antecedente de terremotos históricos como el de San Juan en 1944 o el de Caucete en 1977, los organismos de prevención enfatizan que la principal herramienta de mitigación sigue siendo el estricto cumplimiento de las normas de edificación y la preparación ciudadana.
En este marco, en diálogo con Infobae, el geólogo Gustavo Ortiz, sismólogo y director del Observatorio Sismológico CONICET-UNSJ de San Juan remarcó: "Siempre se mantiene la zona de mayor peligrosidad sísmica hacia el oeste, en las provincias de San Juan y Mendoza. Según el INPRES, las zonas de mayor peligrosidad están localizadas hacia el sur de San Juan y el norte de Mendoza".
El experto explicó que, aunque existen otras áreas con sismicidad elevada, la mayor parte de los terremotos devastadores en el país tuvieron epicentro en ese corredor andino.
¿Los terremotos en Venezuela y Colombia aumentan el riesgo en Argentina?
Los recientes sismos en Venezuela y Colombia reactualizaron la inquietud pública, aunque los especialistas descartaron que estos eventos modifiquen el escenario argentino.
"No aumenta el riesgo en Argentina lo ocurrido en Colombia", sostuvo Ortiz. Si bien todos los países mencionados están sobre la placa sudamericana, el contacto con placas diferentes (la placa Caribe en Venezuela y la placa Nazca en Colombia) determina contextos tectónicos independientes.
El sismólogo aclaró que solo los terremotos en Chile, por su proximidad y pertenencia al mismo sistema tectónico, tuvieron potencial para disparar sismos en el oeste argentino.
Existen antecedentes de correlación entre grandes movimientos en la Patagonia chilena y réplicas en San Juan y Salta, pero no ocurre lo mismo con Colombia o Venezuela.
Regiones vulnerables y antecedentes históricos
Al sur de San Juan y norte de Mendoza, la peligrosidad es la más alta, pero existen otras zonas relevantes en el centro de Mendoza, el norte y este de San Juan, el oeste de La Rioja y parte del noroeste de San Luis.
Además, existen fallas geológicas activas en sierras de La Rioja como Famatina, Velasco y Ambato, así como en el Valle de Lerma en Salta, la Quebrada de Humahuaca y los Valles Calchaquíes.
Según explicó Alejandro Giuliano, ex director del INPRES, en una nota previa a Infobae, "las sierras del oeste argentino y sectores del noroeste presentan condiciones para movimientos importantes debido a la presencia de fallas activas".
Por su parte, el geólogo Andrés Folguera, investigador de la UBA y CONICET, sostuvo en la misma nota que "la historia sísmica argentina confirma que los terremotos destructivos se concentran en áreas donde la interacción entre la Placa de Nazca y la Sudamericana activa fallas profundas y superficiales".
En el pasado, dos terremotos marcaron la historia nacional: el de Mendoza en 1861, que destruyó la ciudad y provocó miles de muertes, y el de San Juan en 1944, considerado el episodio sísmico más grave de Argentina, con cerca de 10.000 víctimas fatales. Más recientemente, en 1977, la provincia de San Juan registró un inusual "doblete sísmico", dos terremotos principales separados por treinta segundos, fenómeno que según expertos es posible pero poco frecuente en la región.
Dinámica tectónica: por qué tiembla más en el oeste
La explicación principal del riesgo argentino está en la dinámica de las placas tectónicas. La Placa de Nazca se introduce por debajo de la Placa Sudamericana en un fenómeno conocido como subducción, que genera acumulación de energía en la corteza terrestre. Cuando esa energía se libera repentinamente a través de una falla, se produce un terremoto.
"Para nuestro caso, en toda nuestra cordillera de los Andes tenemos documentados grandes eventos sísmicos, no de magnitudes como las de Colombia, pero magnitudes cercanas a los 6 grados para el caso de San Juan", precisó Ortiz.
El INPRES señala que el 80% de los eventos sísmicos del país ocurre a más de 100 kilómetros de profundidad, mientras que el 20% restante se origina a menos de 40 kilómetros, y son estos últimos los que históricamente han causado los mayores daños.
¿Es posible prever el próximo gran terremoto?
La ciencia no puede anticipar cuándo ocurrirá un sismo relevante en Argentina. Tanto Ortiz como Giuliano coinciden en que los mapas oficiales permiten identificar zonas de peligro y definir normas de construcción sismorresistente, pero no predicen fechas ni lugares exactos. "Es imposible predecir los eventos sísmicos -afirmó Ortiz-. La única certeza es que el nivel de alerta siempre se debería mantener".
El reciente doblete sísmico en Venezuela, donde dos terremotos de magnitudes semejantes se produjeron con apenas 39 segundos de diferencia, puso en agenda la posibilidad de fenómenos similares en Argentina. Según Folguera, esto sucede cuando un primer sismo modifica las tensiones en la región y activa una falla vecina.
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