Según una publicación de The Telegraph, funcionarios del Pentágono evalúan utilizar la posición de Washington sobre el conflicto de soberanía como herramienta de presión para que Londres incremente su gasto en Defensa. La posibilidad ya había aparecido en un informe de Reuters difundido en abril.
Estados Unidos podría cambiar su postura sobre Malvinas para presionar al Reino Unido Estados Unidos podría cambiar su postura sobre Malvinas para presionar al Reino Unido
La disputa por la soberanía de las Islas Malvinas volvió a quedar en el centro de la escena internacional luego de que el diario británico The Telegraph revelara que Estados Unidos estaría dispuesto a revisar su postura frente al reclamo argentino si el Reino Unido no aumenta su inversión en Defensa.
De acuerdo con la publicación, funcionarios del Pentágono habrían advertido al Gobierno británico que la falta de un mayor esfuerzo presupuestario en materia militar podría llevar a Washington a reconsiderar el respaldo que históricamente mantiene hacia la posición británica sobre el archipiélago.
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La advertencia se produciría en medio de la presión del presidente estadounidense Donald Trump para que los países integrantes de la OTAN eleven su gasto en Defensa hasta alcanzar el 5% de sus respectivos productos brutos internos.
The Telegraph sostuvo que la posibilidad de modificar el posicionamiento estadounidense sobre Malvinas aparece dentro de un conjunto de medidas que analizan altos funcionarios del Pentágono para incentivar a sus aliados a incrementar el gasto militar.
El medio británico consultó a funcionarios estadounidenses que hablaron bajo condición de anonimato sobre la posibilidad de que Washington modifique su postura respecto del diferendo entre Argentina y el Reino Unido. "Las conversaciones son sinceras y ninguna opción se descarta para alentar el tipo de reparto de gasto que buscamos", señalaron, según la publicación.
La información adquiere especial relevancia porque Estados Unidos mantiene oficialmente una posición de neutralidad frente a la disputa de soberanía, aunque reconoce la administración británica sobre las islas.
La posibilidad de que Washington utilice esa cuestión como mecanismo de presión sobre Londres no es completamente nueva. En abril, la agencia Reuters había informado que dentro de las alternativas analizadas por Estados Unidos para presionar a sus aliados de la OTAN figuraba la posibilidad de suspender el apoyo al Reino Unido en la disputa con la Argentina por las Malvinas.
En aquel momento, la información se había basado en un correo electrónico interno del Pentágono y estaba relacionada con eventuales represalias contra países aliados que no acompañaran suficientemente la posición de Washington en el conflicto con Irán.
La versión generó repercusión internacional, aunque posteriormente fue relativizada por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien buscó quitarle trascendencia al contenido del mensaje.
"Fue tan solo un correo electrónico. La gente se está exaltando demasiado por un correo electrónico", afirmó Rubio en aquella oportunidad. Y agregó que se trataba simplemente de "un mail con algunas ideas".
Por el momento, el presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno no hicieron declaraciones sobre la información publicada este viernes por The Telegraph.
La cuestión Malvinas, sin embargo, ya había generado un nuevo cruce durante esta semana a partir del amarre de un petrolero de bandera británica en el puerto de Ushuaia.
Ante las críticas que generó la presencia de la embarcación, Quirno aseguró que se trataba de un buque contratado para trasladar crudo producido en territorio argentino y negó que tuviera relación con las autoridades de las islas.
"Es un petrolero contratado para transportar crudo producido en la Cuenca Marina Austral, en territorio argentino", explicó el canciller. Según detalló, la embarcación provenía de Río Cullen, donde se carga petróleo producido en los yacimientos fueguinos operados por TotalEnergies y sus socios.
Quirno sostuvo además que la escala en Ushuaia tenía una finalidad exclusivamente logística y representaba una actividad económica para la provincia. "La escala logística en el puerto de Ushuaia genera ingresos derivados de los servicios portuarios y un impacto económico local", afirmó.
El funcionario también cuestionó las interpretaciones que vincularon el episodio con la disputa por Malvinas y planteó: "Entonces, ¿qué fue lo inadmisible? ¿Que un buque que participa de una operación petrolera fueguina, sin ningún vínculo con las ilegítimas autoridades de las Islas Malvinas, haya pasado por Ushuaia?".
En ese sentido, remarcó: "La cuestión Malvinas merece ser defendida con seriedad. No con operaciones políticas que confunden una actividad comercial legítima en territorio continental argentino con una operación vinculada al Reino Unido y la ocupación ilegal de nuestro territorio".
"La defensa de nuestra soberanía también exige distinguir los hechos del relato", sostuvo el canciller al cerrar su cuestionamiento.
El mensaje de Quirno fue posteriormente compartido por Javier Milei, quien acompañó la publicación con una fuerte crítica: "Desarmando operetas. Mentirosos compulsivos".








