El expediente tiene 17 detenidos y tres prófugos con pedido de captura internaciona.
Triple crimen narco: a un año, cómo fue la investigación que llevó hasta la casa donde encontraron a las víctimas Triple crimen narco: a un año, cómo fue la investigación que llevó hasta la casa donde encontraron a las víctimas
A un año del triple crimen narco de Florencio Varela, la investigación permitió reconstruir parte de la secuencia que terminó con los asesinatos de Brenda, Morena y Lara. El expediente tiene 17 detenidos y tres prófugos con pedido de captura internacional. Por primera vez, los fiscales que intervinieron en el caso y el jefe policial que llegó a la casa donde fueron hallados los cuerpos contaron detalles de la investigación.
La causa estuvo a cargo de los fiscales Carlos Adrián Arribas, Claudio Fornaro y Diego Rulli, junto con Flavio Marino, jefe de la DDI La Matanza. El caso comenzó como una búsqueda de personas y terminó exponiendo una estructura criminal con conexiones internacionales.
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La desaparición de Brenda, Morena y Lara
La investigación comenzó cuando las tres jóvenes desaparecieron juntas. Las cámaras de seguridad permitieron identificar una Chevrolet Tracker blanca a la que habían subido las víctimas. La patente colocada en el vehículo no correspondía y, a partir de allí, los investigadores comenzaron a reconstruir los movimientos mediante cámaras, teléfonos, antenas y testimonios.
El último impacto de los teléfonos permitió reducir la búsqueda a un radio de unos 500 metros. Los investigadores llegaron entonces hasta una casa de Florencio Varela que los vecinos identificaban como una "casa de transas". Para ese momento habían transcurrido aproximadamente 48 horas desde el inicio de la búsqueda.
Cuando la Policía ingresó al lugar, las jóvenes no estaban. Sin embargo, encontraron sangre en las paredes y en el techo, mientras que algunos sectores habían sido limpiados con lavandina. Los perros no detectaron inicialmente los cuerpos, que finalmente fueron encontrados enterrados en el patio trasero, debajo de un tanque de agua.
La confesión que cambió la investigación
Una de las pistas llevó a Celeste González y a su pareja, Miguel Villanueva, de nacionalidad peruana. La madre de González había contado que su hija le dejó a su nieto y le dijo que tenía un problema y debía esconderse. También mencionó un hotel.
El rastreo de antenas condujo a los investigadores hasta el hotel alojamiento Cats. La Policía ingresó simulando ser clientes y logró localizar a la pareja. Después de separar a Celeste de Villanueva, los investigadores obtuvieron una confesión que permitió avanzar con la búsqueda de las víctimas.
"Sí, pero están muertas y enterradas allí", dijo González, según reconstruyó Marino. El jefe policial recordó un año después: "Hasta ese momento todos las buscábamos vivas. No esperábamos que estuvieran enterradas ahí".
Qué reconstruyó la investigación sobre el triple crimen
Según los investigadores, Brenda, Morena y Lara fueron llevadas mediante un engaño y, durante el trayecto, habrían advertido que estaban siendo conducidas hacia una trampa. Marino sostuvo que llegaron a la casa privadas de su libertad y bajo amenaza de armas.
La principal hipótesis reconstruida en el expediente sostiene que las jóvenes fueron interrogadas para determinar quién había robado una cantidad de droga y si detrás de ese robo había otras personas. Sin embargo, los investigadores reconocieron que todavía existen aspectos que no pudieron determinar por completo, entre ellos quién se quedó con la droga y si alguien había ordenado el robo.
La investigación sostiene que las tres jóvenes fueron asesinadas en distintos momentos y que cada una habría presenciado lo que les ocurría a las otras. También se hallaron indicios de golpes, armas blancas y signos de defensa.
Los investigadores también determinaron que parte de la secuencia habría sido transmitida en vivo a varios teléfonos mediante la aplicación Zangi, utilizada por sicarios en Perú. Para los investigadores, la violencia tenía además un objetivo disciplinador dentro de la estructura criminal.
Un año después: 17 detenidos y tres prófugos
La causa tiene actualmente 17 detenidos y tres prófugos con pedido de captura internacional. Según Marino, la organización que habría ejecutado el crimen fue desarticulada, aunque la investigación todavía continúa.
La causa comenzó en la Justicia de La Matanza y posteriormente pasó al fuero federal, luego de que la investigación dejara al descubierto la trama vinculada al narcotráfico. Entre las personas que permanecen prófugas se encuentran, según la información del expediente citada por los investigadores, integrantes que ocuparían posiciones jerárquicas dentro de la organización.
A un año del crimen, los investigadores lograron reconstruir buena parte de los movimientos de las víctimas, identificar a numerosos integrantes de la organización y avanzar con detenciones. Sin embargo, todavía permanecen tres personas con pedido de captura internacional y la causa continúa abierta.








