En la Casa Rosada generaron preocupación las declaraciones del arzobispo Jorge García Cuerva sobre la situación social del país. La visita del Papa coincidirá con el debate por Discapacidad y con una actividad en el Cottolengo Don Orione de Claypole.
El Gobierno busca bajar la tensión con la Iglesia antes de la visita de León XIV El Gobierno busca bajar la tensión con la Iglesia antes de la visita de León XIV
Las declaraciones del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, generaron incomodidad dentro del Gobierno nacional en la previa de la visita del papa León XIV a la Argentina. El religioso advirtió que el Pontífice llegará a un país "herido" y "dividido", atravesado por dificultades económicas, pobreza y un clima de intolerancia.
El planteo de García Cuerva volvió a poner en primer plano las diferencias entre algunos sectores de la Iglesia y la administración de Javier Milei. El propio arzobispo había señalado días atrás que existen coincidencias con el Gobierno, pero también diferencias sobre distintos temas y que no considera que reconocerlas implique un problema institucional.
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Dentro de la Casa Rosada existe especial atención sobre el impacto que pueda tener ese escenario durante la visita papal. Uno de los puntos que concentra mayor sensibilidad es la llegada de León XIV al Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, una institución dedicada a la atención de personas con discapacidad.
El Pontífice visitará el establecimiento el lunes 9 de noviembre a las 9.15, durante su segunda jornada en el país. La actividad forma parte del cronograma oficial de la visita, que también incluye Buenos Aires, Córdoba y Luján.
La elección del Cottolengo adquiere una relevancia particular porque la visita se producirá mientras el Congreso continúa con el tratamiento del proyecto relacionado con Discapacidad, uno de los temas que generó diferencias entre el oficialismo, organizaciones del sector y bloques legislativos aliados.
La institución de Claypole atiende a cientos de personas con discapacidad y, según distintos reportes, atraviesa dificultades vinculadas al financiamiento y a la provisión de recursos. La situación convirtió la visita papal en una actividad con especial sensibilidad social.
En paralelo, el Gobierno intenta avanzar con la discusión legislativa y ordenar las diferencias internas en torno al proyecto. Una reunión entre funcionarios del área económica y representantes que participaron de las negociaciones parlamentarias buscó acercar posiciones sobre el texto que obtuvo dictamen de mayoría en la Cámara de Diputados.
La discusión incluye aspectos vinculados con las pensiones no contributivas, la cobertura sanitaria, la compatibilidad entre prestaciones e ingresos laborales y el esquema de financiamiento. El objetivo oficial es alcanzar una redacción que permita sostener el entendimiento alcanzado con los bloques que acompañaron el dictamen.
En ese contexto, dentro de la administración nacional aparecen distintas lecturas sobre el impacto que podría tener la visita de León XIV. Mientras algunos sectores observan con atención la posibilidad de que las dificultades sociales y el reclamo de las organizaciones de discapacidad formen parte de la agenda pública durante esos días, otros consideran que el viaje tendrá un eje principalmente pastoral e institucional.
La Casa Rosada también trabaja en la organización de la visita y busca mantener el vínculo institucional con la Iglesia separado de las negociaciones legislativas. El cronograma contempla, además del Cottolengo, una reunión entre León XIV y el presidente Javier Milei, una misa multitudinaria en el Monumento a los Españoles, actividades en Córdoba y una celebración en Luján.








