El papa habló ante artistas y curadores en el Vaticano y sostuvo que existe una diferencia "ontológica" entre las obras humanas y los contenidos generados por máquinas.
El Papa León XIV marcó diferencias entre el arte humano y el creado con inteligencia artificial El Papa León XIV marcó diferencias entre el arte humano y el creado con inteligencia artificial
El papa León XIV volvió a referirse al impacto de la inteligencia artificial y esta vez puso el foco en el ámbito artístico. Durante un encuentro con artistas y curadores realizado este viernes en el Vaticano, sostuvo que es necesario distinguir entre el arte creado por personas y los contenidos producidos por máquinas. "Los algoritmos carecen de la chispa de lo humano", afirmó.
En su discurso, el pontífice explicó que los sistemas de inteligencia artificial pueden generar contenidos mediante cálculos estadísticos basados en millones de imágenes creadas previamente por otras personas. A partir de esa diferencia, planteó que existe una distancia "ontológica, incluso antes que estética" entre el arte y aquello que puede producir una máquina.
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León XIV también destacó el papel del arte como una forma de expresar las preguntas, aspiraciones y heridas de las personas. Según explicó, las manifestaciones artísticas permiten abordar cuestiones vinculadas con la belleza, la justicia, la paz y la búsqueda de sentido, por lo que la Iglesia no las considera simplemente elementos decorativos.
Durante el encuentro, el Papa comparó además al arte con una clase diferente de "motor de búsqueda". Mientras las herramientas tecnológicas ofrecen respuestas a partir de información existente, sostuvo que el arte funciona desde la pregunta y busca conexiones más profundas. En ese sentido, advirtió sobre el riesgo de una homogeneización cultural en una época marcada por la tecnología y el consumo.
Finalmente, León XIV llamó a renovar la relación entre la Iglesia, los artistas y las instituciones culturales con el objetivo de preservar aquello que considera propio de la experiencia humana. El planteo se suma a sus anteriores intervenciones sobre inteligencia artificial y a su encíclica Magnifica Humanitas, publicada en mayo y dedicada a la protección de la persona frente a los desafíos de esta tecnología.








