El presidente brasileño intensificó su campaña de cara a la segunda vuelta y llamó a sus seguidores a salir a las calles para convencer a quienes no votaron en las elecciones del domingo. Más de 30 millones de personas se abstuvieron en la primera vuelta.
Lula busca recuperar terreno frente a Flávio Bolsonaro de cara al balotaje en Brasil Lula busca recuperar terreno frente a Flávio Bolsonaro de cara al balotaje en Brasil
El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, decidió dar un giro a su estrategia de campaña de cara al balotaje y apostar por un contacto más directo con los votantes, luego de haber quedado 2,2 millones de votos por debajo del senador Flávio Bolsonaro en la primera vuelta.
El mandatario comenzó a mostrarse de una manera poco habitual en sus redes sociales. En uno de sus últimos videos, grabado en formato selfie y con un tono más informal, Lula convocó directamente a sus seguidores a movilizarse: "Gente, vamos a la calle. Vamos a conversar con las personas".
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El mensaje fue acompañado por una consigna destinada a la militancia: "Energía allá arriba para ganar esas elecciones! ¡Vamos, gente! ¡Brasil hacia adelante, sin retrocesos!".
El resultado de la primera vuelta dejó un escenario ajustado. Flávio Bolsonaro consiguió aproximadamente el 47% de los votos, mientras que Lula obtuvo el 45%, una diferencia inferior a los dos puntos porcentuales que obligó a ambos candidatos a disputar una segunda vuelta.
Para el oficialismo, uno de los principales objetivos será ahora captar a los ciudadanos que no concurrieron a votar. Más de 30 millones de brasileños se abstuvieron en la primera jornada electoral, por lo que ese universo podría ser determinante para definir al próximo presidente de Brasil.
En paralelo, Lula comenzó a utilizar sus redes sociales para confrontar directamente con su adversario. En otra de sus publicaciones, el mandatario planteó la discusión sobre la reducción de la jornada laboral a cinco días de trabajo y dos de descanso, una de las propuestas impulsadas por su gobierno y que comenzó a ser analizada esta semana en el Senado.
"Yo quiero saber cómo Flávio Bolsonaro va a votar. Quiero saber cómo va a orientar el voto de su grupo parlamentario", afirmó Lula en el video, mientras sostenía el teléfono celular y se dirigía directamente a su rival.
El cambio también alcanzó a la primera dama, Rosângela "Janja" da Silva, quien se sumó a la campaña digital con un videoselfie en el que aseguró que la actividad proselitista se encuentra "a todo vapor en las redes y en las calles".
La nueva estrategia representa una modificación respecto del esquema utilizado durante la primera vuelta. Hasta ahora, la comunicación digital del Partido de los Trabajadores (PT) se había apoyado principalmente en imágenes de discursos y actividades institucionales del presidente. Ahora, el objetivo es generar un vínculo más directo entre Lula y los electores.
En los días posteriores a la elección, los responsables de la campaña mantuvieron reuniones para reforzar la participación de jóvenes legisladores e influencers con fuerte presencia en redes sociales. La intención es que estas figuras puedan transmitir de manera más directa las propuestas del oficialismo y advertir sobre los posibles efectos de una victoria de su adversario.
Entre los dirigentes que participan de esta estrategia se encuentra la diputada Erika Hilton, que cuenta con más de cinco millones de seguidores en Instagram y fue reelegida en las elecciones legislativas del domingo. También se incorporó Pedro Rousseff, sobrino nieto de la expresidenta Dilma Rousseff, quien supera el millón de seguidores.
Rousseff fue particularmente crítico con la estrategia utilizada hasta el momento y lanzó una advertencia: "Lula va a perder las elecciones si no cambiamos estos cuatro puntos de su campaña". Para el legislador, la presencia en redes sociales debe ser una de las primeras cuestiones a corregir, incluso antes de profundizar la difusión de propuestas vinculadas con la seguridad.
La búsqueda de los abstencionistas tendrá un peso especial en Minas Gerais, el segundo distrito electoral más importante de Brasil después de San Pablo. En la primera vuelta, Lula obtuvo allí el 43% de los votos, mientras que Bolsonaro alcanzó el 48%.
El estado también concentra ocho de los diez municipios brasileños con mayores niveles de abstención, un dato que convirtió a ese territorio en uno de los principales focos de la nueva estrategia electoral del oficialismo.
La tarea será especialmente compleja debido a que distintos candidatos y sectores políticos que quedaron fuera de la segunda vuelta comenzaron a definir sus respaldos. Varios representantes de la denominada "tercera vía" y partidos derrotados en la primera elección decidieron apoyar al candidato del Partido Liberal.
Uno de los dirigentes que trabaja para revertir esa situación es André Janones, diputado por Minas Gerais y reelegido en los comicios del domingo. Janones creó en WhatsApp un canal de difusión denominado "Ejército de Lula", que ya reúne cerca de dos millones de seguidores.
Desde allí, el legislador impulsa la circulación de videos y mensajes de campaña y les pide a los militantes que compartan las publicaciones, interactúen con ellas y produzcan sus propios contenidos a partir de las consignas establecidas.
"Somos los soldados que vamos a reelegir a Lula", sostiene Janones en sus mensajes.








