Tras vencer el plazo de intimación a Londres, la Cancillería solicitó medidas provisionales urgentes en Alemania para detener la explotación de hidrocarburos en la plataforma continental y proteger los recursos soberanos.
Malvinas: Argentina acudió al Tribunal del Mar para frenar el proyecto petrolero británico Sea Lion Malvinas: Argentina acudió al Tribunal del Mar para frenar el proyecto petrolero británico Sea Lion
El conflicto por los recursos hidrocarburíferos en el Atlántico Sur sumó un nuevo capítulo en el plano judicial internacional. Luego de que expirara el plazo que el Gobierno argentino fijó a finales de septiembre para que las autoridades británicas frenaran las tareas vinculadas al proyecto petrolero Sea Lion en las Islas Malvinas, el país formalizó un reclamo ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM), con sede en Hamburgo, Alemania.
La acción fue dada a conocer mediante un pronunciamiento oficial difundido por la Oficina del Presidente, donde se detalló el ingreso de "una solicitud de medidas provisionales para impedir la explotación de hidrocarburos por el Reino Unido en la plataforma continental de la Cuenca Malvinas Norte".
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Según el texto oficial, el planteo "busca preservar los derechos soberanos argentinos sobre su plataforma continental y evitar que las actividades autorizadas de manera unilateral e ilegal por el Reino Unido agraven la controversia reconocida por las Naciones Unidas".
El sustento legal y el proceso arbitral
Esta presentación judicial responde a una estrategia diplomática iniciada semanas atrás. Desde el Poder Ejecutivo remarcaron que "la presentación se enmarca en el procedimiento arbitral que el Gobierno Nacional inició el 28 de septiembre de este año, conforme al Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), para defender su soberanía y los recursos naturales de todos los argentinos".
En ese marco, la vía legal activada ante el tribunal marítimo se apoya en normativas internacionales concretas: la medida "se fundamenta en lo dispuesto en el Artículo 290, inciso 5, de la CONVEMAR según el cual, mientras se encuentre pendiente la constitución de un tribunal arbitral, cualquiera de las partes en la controversia podrá solicitar al Tribunal que prescriba medidas provisionales para preservar los respectivos derechos de las partes en la controversia o para prevenir daños graves al medio marino, y si la urgencia de la situación así lo requiere".
El documento, avalado con la firma del presidente Javier Milei, ratificó la postura histórica del país: la Argentina "reafirma, una vez más, sus legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes", y que "por historia y por derecho: las Malvinas son argentinas".
Las demandas puntuales presentadas ante el TIDM
A través de su cuenta en la red social X, el canciller Pablo Quirno valoró "la estrategia integral impulsada por el Presidente Javier Milei para defender los recursos en la Plataforma Continental argentina", de la que consideró que "está generando resultados concretos".
Quirno calificó la iniciativa judicial como un hito: "en un hecho sin precedentes, la República Argentina solicitó al Tribunal Internacional del Derecho del Mar que tome medidas provisionales para que el Reino Unido cese las acciones unilaterales en la Cuenca Norte de las Islas Malvinas".
El canciller enumeró los requerimientos específicos elevados ante el tribunal de justicia marina. En primer término, se instó a que el Reino Unido "impida el inicio o la continuación de la explotación de los recursos de hidrocarburos en la plataforma continental de la Cuenca Norte de Malvinas por parte del denominado proyecto 'Sea Lion'".
A su vez, la demanda solicita que la contraparte europea "se abstenga de utilizar la información obtenida durante la exploración de los recursos naturales de las áreas marítimas en disputa en perjuicio de los derechos de la República Argentina".
En materia ambiental, el reclamo pide que el gobierno británico "cese de impedir que la República Argentina cumpla con su obligación, en virtud de los artículos 192 y 194 de la CONVEMAR, de proteger y preservar el medio marino de las áreas marítimas objeto de la controversia". Por último, se requirió que "se abstenga de adoptar cualquier otra medida que pueda agravar la controversia, en particular, el otorgamiento de nuevos permisos para la explotación de los recursos de la plataforma continental en disputa".
Para concluir, el titular de la cartera diplomática remarcó la predisposición del país respecto al "diálogo, la diplomacia, el derecho internacional" y convocó formalmente a Londres "a retomar la mesa de negociación bilateral para encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía, tal como lo establecen las resoluciones de las Naciones Unidas", rematando: "Por historia y por derecho: las Malvinas son argentinas".








