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Crisis educativa en el país: apenas el 19% de los alumnos de 15 años alcanza el nivel básico

Un relevamiento de Argentinos por la Educación ubica al país en el séptimo lugar de la región. Pese a registrar un 97% de asistencia escolar, se profundizó la caída en los aprendizajes mínimos de Lengua y Matemática.

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15/10/2026 09:15 País
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Pese a que el sistema educativo argentino exhibe índices de cobertura escolar casi universales en el nivel secundario, la adquisición de saberes elementales evidencia un marcado retroceso. En la actualidad, apenas 19 de cada 100 alumnos de 15 años logran sostener una trayectoria pedagógica regular —sin haber repetido de curso— y alcanzan a su vez los requerimientos indispensables tanto en Lectura como en Matemática.

Las cifras se desprenden del trabajo titulado Índice de Resultados Escolares en América Latina: ¿Calidad vs. Inclusión?, elaborado por los investigadores Martín Nistal y Lucía Vallejo para el observatorio Argentinos por la Educación. El relevamiento cruzó los resultados de las evaluaciones PISA 2025 junto con los datos de encuestas de hogares en nueve naciones del continente.

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Para medir el Índice de Resultados Escolares (IRE), los especialistas articularon tres variables centrales: la concurrencia a las aulas a los 15 años, la ausencia de sobreedad escolar y el alcance de al menos el nivel 2 en PISA (el umbral básico fijado por la OCDE) en ambas materias evaluadas.

Brecha entre cobertura y calidad: el panorama regional

El estudio expone una marcada paradoja en el escenario local. Argentina alcanza una tasa de escolarización del 97% entre jóvenes de 15 y 16 años, cifra que representa el segundo registro más alto de América Latina, solo superada por Chile (99%). Sin embargo, al contrastar la asistencia con el rendimiento pedagógico efectivo y la regularidad del cursado, la posición del país se desploma al séptimo escalón entre las nueve naciones evaluadas.

La tabla comparativa regional quedó conformada de la siguiente manera:

Uruguay: 35 de cada 100 adolescentes cumplen la pauta en tiempo y forma.

Chile: 34 de cada 100.

Brasil: 25 de cada 100.

Perú: 23 de cada 100.

México: 20 de cada 100.

Colombia: 20 de cada 100.

Argentina: 19 de cada 100.

Ecuador: 14 de cada 100.

Paraguay: 7 de cada 100.

El informe subraya que estos resultados no guardan una correlación directa y exclusiva con el poder económico de cada territorio. Pese a poseer el tercer Producto Bruto Interno per cápita más elevado del grupo estudiado, Argentina se ubicó por debajo de economías como Brasil y Perú, que registran ingresos por habitante más reducidos y mayores índices de pobreza.

Dieciséis años de retroceso ininterrumpido

La evolución temporal muestra una tendencia desfavorable única en el bloque. En el año 2009, el 26% de los estudiantes argentinos llegaba a los 15 años en las condiciones esperadas, lo que posicionaba al país en el tercer escalón regional detrás del territorio chileno y el uruguayo. A partir de allí, el índice descendió de forma continua: 23% en 2012 y 2018, 22% en 2022 y 19% en la medición de 2025. Argentina es el único de los nueve países que refleja mermas sucesivas en todas las ediciones de la serie.

Esta trayectoria contrasta con la expansión de la matrícula: mientras que entre 2009 y 2025 el acceso a las aulas entre jóvenes de 15 y 16 años creció del 90% al 97%, los niveles de aprendizaje sufrieron un deterioro paralelo.

Frente a este escenario, Alejandro Morduchowicz, especialista en planeamiento y políticas educativas, analizó: "En Argentina las autoridades suelen jactarse del aumento de la cobertura, pero omiten los bajos resultados en el aprendizaje. Este índice, al combinar distintas variables, brinda una imagen más fidedigna y difícil de soslayar. Con más alumnos y menos sobreedad que años atrás, en la actualidad son menos quienes llegan a tiempo y con los conocimientos esperados".

El especialista remarcó además: "La comparación con países de mayor pobreza debería sumar una segunda alerta: los factores externos ya no alcanzan para explicar nuestro bajo desempeño. Despejado esto, queda como gran responsable la política educativa".

Niveles de sobreedad y trayectorias escolares

Al desglosar los componentes del indicador, se observa que el 21% de los adolescentes argentinos de 15 años presenta sobreedad —cursa un ciclo inferior al que corresponde por calendario biológico—, mientras que el 79% restante asiste al año reglamentario.

Este 21% sitúa a la Argentina en un plano más favorable que el de Colombia (37%), Paraguay (25%) y Perú (23%), aunque por detrás de los registros de México (10%), Brasil (15%), Chile (16%) y Ecuador (16%).

Guilherme Lichand, docente de la Universidad de Stanford y codirector del Stanford Lemann Center, advirtió sobre las divergencias posteriores a la emergencia sanitaria: "En Brasil, en paralelo con la reducción de la proporción de estudiantes con sobreedad, aumentó el porcentaje de estudiantes que alcanzan el nivel 2 o superior tanto en Matemática como en Lectura. En Argentina, en tanto, este porcentaje siguió disminuyendo durante el mismo período".

En sintonía, Nicolás Buchbinder, investigador de la Universidad de Colorado Boulder, sostuvo: "El informe muestra cómo el crecimiento de las tasas de escolarización en la región convive con el estancamiento en aprendizajes desde 2009. Argentina es el único país que muestra una caída consistente en cada año de la serie, lo que sugiere que podemos aprender de las políticas implementadas en la región, que han logrado un mejor equilibrio entre estas dos metas fundamentales".

Finalmente, Agustín Porres, director regional para América Latina de Fundación Varkey, concluyó: "La confianza es el punto de partida: cuando gobiernos, directores, docentes y familias confían entre sí, los chicos van a clase y aprenden. El camino es acompañar de cerca a las escuelas, sostener pocas prioridades claras y aprender de lo que ya funciona en otros países de la región".

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