La Justicia determinó la no punibilidad del adolescente por el ataque a tiros en el que murió Ian Cabrera en la Escuela Normal n.º 40.
Tiroteo y crimen: sobreseyeron al menor de 15 años acusado de asesinar a un compañero en Santa Fe Tiroteo y crimen: sobreseyeron al menor de 15 años acusado de asesinar a un compañero en Santa Fe
A casi siete meses del violento episodio que conmocionó a la comunidad educativa de San Cristóbal, en Santa Fe, el juez penal José Boaglio dictó el sobreseimiento de Gino C., el adolescente de 15 años señalado como responsable del disparo que le costó la vida a Ian Cabrera, de 13 años, en el interior de la Escuela Normal N.º 40 "Mariano Moreno".
El fallo judicial respondió a un requerimiento formal elevado por los representantes legales del menor, Mariana Oroño y Federico Kiener. De acuerdo con datos publicados por Rosario 3, la determinación del magistrado se basó estrictamente en que el acusado era no punible bajo la legislación penal que regía cuando ocurrió el ataque.
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Si bien el Congreso de la Nación avanzó luego en la modificación del régimen penal juvenil para descender la imputabilidad de los 16 a los 14 años, dicha reforma legal no puede aplicarse de manera retroactiva al caso.
Autoría confirmada y medidas de resguardo estatal
Fuentes judiciales remarcaron que el sobreseimiento no implica que el adolescente sea ajeno a lo sucedido; de hecho, la Justicia le atribuyó de manera formal la autoría material del ataque armado. No obstante, al haber estado alcanzado por el límite de edad legal de ese momento, el ordenamiento jurídico impide fijar una pena de prisión o sanción penal contra él.
Con el proceso penal formalmente cerrado, la Justicia ordenó la intervención de organismos del Estado para implementar dispositivos de resguardo, control y seguimiento socioeducativo y asistencial sobre el joven.
Nexos con comunidades extremistas en internet
A lo largo de las actuaciones judiciales y periciales, se identificaron vínculos directos entre el atacante y grupos radicales que operan en plataformas digitales, tales como la denominada True Crime Community y la agrupación extremista "Red 764". Se trata de colectivos coercitivos de alcance global dedicados a inducir y reivindicar ataques y masacres en entornos escolares.
El impacto del hecho continúa generando extrema preocupación en los establecimientos educativos de la región. De hecho, en fecha reciente las fuerzas de seguridad debieron incautar un arma de fuego tras detectar mensajes amenazantes difundidos en redes sociales, mientras los organismos competentes asumen el seguimiento del menor sobreseído.








