A un mes de la definición prevista para el 21 de noviembre en Barranquilla, el juvenil xeneize evoluciona favorablemente de la fractura de peroné que sufrió en agosto. Aunque en Boca no quieren apresurar su regreso, los avances en la rehabilitación mantienen abierta la posibilidad de que vuelva antes de lo esperado.
Boca se ilusiona con Tomás Aranda: ¿llega a la final de la Copa Sudamericana? Boca se ilusiona con Tomás Aranda: ¿llega a la final de la Copa Sudamericana?
Boca atraviesa un buen momento futbolístico después de la remontada frente a Vasco da Gama en el Maracaná, pero también sigue de cerca la evolución de uno de sus jóvenes talentos. Tomás Aranda, quien debió pasar por el quirófano tras sufrir una fractura de peroné, avanza en su recuperación y alimenta la ilusión de estar disponible para la final de la Copa Sudamericana.
El mediapunta de 19 años fue operado el 27 de agosto y, desde entonces, cumple con el proceso de rehabilitación. Su evolución viene generando buenas sensaciones y, aunque todavía tiene etapas por completar, su presencia en la definición del certamen continental ya no se considera una posibilidad completamente descartada.
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La final está programada para el 21 de noviembre en Barranquilla, Colombia, por lo que el calendario aparece como el principal obstáculo. La consolidación de una fractura de este tipo suele demandar entre ocho y doce semanas, aunque los tiempos pueden variar según la evolución de cada futbolista y su respuesta al tratamiento.
En el cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena, la postura es clara: no habrá riesgos innecesarios. La prioridad será que Aranda se encuentre en condiciones físicas adecuadas antes de recibir el visto bueno para volver a competir. Por eso, pese al optimismo que despiertan sus progresos, todavía no hay una fecha definida para su regreso.
En un primer momento, la lesión había instalado la posibilidad de que el juvenil no volviera a jugar durante lo que resta de 2026 y recién pudiera reaparecer el próximo año. Sin embargo, los avances registrados durante las últimas semanas reavivaron las expectativas de quienes imaginan que podría acortar los plazos iniciales.
Mientras tanto, Boca encontró alternativas para cubrir el lugar que dejó vacante el dueño de la camiseta número 10. Alan Velasco asumió ese rol y venía mostrando una evolución positiva en su rendimiento antes de sufrir un desgarro. El exjugador de Independiente volvió a sumar minutos en el encuentro disputado en Brasil, luego de tres semanas de recuperación.
Otra variante que maneja el entrenador es apostar por Sebastián Villa y Leonel Flores junto a Miguel Merentiel. Esa combinación ofrece mayor velocidad y capacidad de desequilibrio, aunque supone resignar parte de la elaboración de juego que puede aportar un futbolista con las características de Aranda.
Con la final cada vez más cerca, el panorama del juvenil seguirá sujeto a los controles médicos y a su evolución física. En Boca prefieren mantener la cautela y evitar cualquier apuro que pueda perjudicar su recuperación, aunque la posibilidad de volver a verlo en una instancia decisiva comienza a generar expectativa entre los hinchas.








