El Tribunal Oral Federal 2 de Salta sentenció a los tripulantes de una avioneta narco que cayó en Rosario de la Frontera durante 2025. Hubo penas para otros tres cómplices y la aeronave será entregada a una escuela técnica.
Condenaron a 10 años de prisión a dos pilotos bolivianos que se estrellaron con 364 kilos de cocaína en Salta Condenaron a 10 años de prisión a dos pilotos bolivianos que se estrellaron con 364 kilos de cocaína en Salta
La Justicia Federal dictó una condena de una década de cárcel para dos hombres de nacionalidad boliviana que tripulaban una aeronave cargada con un importante cargamento de estupefacientes. El vuelo clandestino culminó con un siniestro en una propiedad rural del departamento Rosario de la Frontera, en el sur de la provincia de Salta, a unos 50 kilómetros del límite con Tucumán.
La resolución fue emitida por la jueza Gabriela Catalano, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de Salta, luego de homologar un acuerdo pleno formulado por el fiscal general Eduardo Villalba y la auxiliar fiscal Florencia Altamirano. El fallo recayó sobre el piloto Juan Pablo Quinteros Peredo y su copiloto Henry Álvaro Mercado Cuajera, declarados coautores de contrabando de estupefacientes agravado por realizarse en una aeronave en lugares y rutas clandestinas y con la concurrencia de tres o más personas.
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Junto a la privación de la libertad, a ambos se les fijaron cinco años de prohibición para desarrollar actividades comerciales e inhabilitación por 20 años para ejercer cargos públicos. Por otra parte, la aeronave secuestrada con matrícula CP-3167 quedó bajo decomiso definitivo y pasará a cumplir funciones formativas en la Escuela de Educación Técnica Aeronáutica N° 3.144 "Capitán Marcelo Lotufo".
Aterrizaje fallido, choque e incendio
El suceso se desencadenó el 4 de noviembre de 2025 sobre el predio denominado "El Cóndor" o "Laguna Negra", adyacente a la ruta provincial 3. En esa zona, la avioneta de colores blanco y rojo con insignia de Bolivia impactó contra una hilera de arbustos espinosos propios de la vegetación local conocidos como churquis mientras intentaba tomar tierra.
Durante la maniobra descontrolada, el aparato colisionó además contra un Volkswagen Gol Trend que terminó envuelto en llamas, aunque sus ocupantes lograron evacuar el habitáculo asistidos por terceros. Los peritajes posteriores señalaron que el siniestro se debió a fallas en la elección y en la demarcación del punto de descenso. Asimismo, se constató que tanto el fuselaje como la planta motriz carecían de numeración de serie visible, lo que impidió rastrear su registro original.
El hallazgo de la cocaína y la pureza del cargamento
Al inspeccionar los restos de la cabina, efectivos de Gendarmería Nacional divisaron manchas hemáticas y 136 kilos de cocaína fraccionados en 42 paquetes rectangulares, distribuidos en tres bolsas de arpillera y marcados con la leyenda "Prada Milano". Cerca del aeroplano también se aseguraron bidones de combustible presuntamente destinados al reabastecimiento en tierra, una antena de conexión satelital y envases de gaseosas de origen boliviano.
Las tareas de rastrillaje se extendieron hacia un lote contiguo, donde las fuerzas de seguridad desenterraron otros cinco bultos que albergaban 228 kilos adicionales de la misma sustancia. El secuestro total consolidó una cifra de 364 kilos. Según los análisis químicos de laboratorio, el estupefaciente presentaba una concentración de pureza del 74%, volumen suficiente para la elaboración y distribución de aproximadamente 2.500.000 dosis.
Arresto en la terminal y penas para los receptores locales
Tras escapar del lugar del siniestro con lesiones visibles en los brazos, Quinteros Peredo y Mercado Cuajera fueron aprehendidos al día siguiente en la estación de ómnibus de Rosario de la Frontera. La alerta la dio un comerciante de la zona luego de que los sospechosos intentaran cambiar billetes de moneda estadounidense por pesos para continuar la fuga vía terrestre.
La pesquisa impulsada por la PROCUNAR NOA junto a Gendarmería, la Policía de Salta y la Policía de Seguridad Aeroportuaria, con reporte del Ministerio Público Fiscal de la Nación reconstruyó que la nave despegó del aeropuerto Germán Quiroga Guardia (San Borja, Bolivia) e incorporó la droga durante una parada técnica en la provincia boliviana de Wernes.
El veredicto también alcanzó al eslabón logístico encargado de recibir el cargamento en suelo salteño:
Julián Darío Mansilla: condenado a 5 años y 11 meses de prisión en calidad de partícipe necesario.
Jonathan Alejandro Gómez: penado con 5 años de encierro como partícipe necesario.
Jorge Alberto Cuellar: sentenciado a 4 años de cárcel bajo la figura de partícipe secundario.
Asimismo, la Justicia resolvió el decomiso de una camioneta Chevrolet S10 que la organización empleaba para transportar el cargamento ilegal.








