El atacante abrió fuego desde un vehículo en movimiento en dos localidades francesas y fue arrestado poco después. Entre los heridos se encuentra una nena de 12 años. La Fiscalía Antiterrorista investiga el caso como un posible atentado con motivaciones racistas o religiosas.
Tiroteo en las afueras de París: un muerto, varios heridos y un detenido Tiroteo en las afueras de París: un muerto, varios heridos y un detenido
Una serie de tiroteos sacudió este viernes a dos localidades de las afueras de París, Francia, donde un hombre armado mató a una persona y dejó varios heridos tras disparar contra peatones desde un vehículo en movimiento. El sospechoso, de 39 años, fue detenido poco después en la localidad de Coignières, mientras las autoridades investigan las circunstancias y el posible móvil del ataque.
Los episodios se registraron alrededor de las 10.30 en Trappes y La Verrière, dentro del departamento de Yvelines, al suroeste de la capital francesa. De acuerdo con las primeras reconstrucciones, el atacante recorrió distintos sectores y efectuó varias ráfagas con un arma automática contra personas que encontraba a su paso.
También te puede interesar:
El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, se trasladó hasta Trappes para supervisar la situación y calificó el hecho como un posible crimen terrorista. El funcionario destacó la rápida intervención de cinco agentes que lograron reducir y arrestar al sospechoso, cuya secuencia de ataques habría durado menos de 15 minutos.
Por su parte, el alcalde de Trappes, Ali Rabeh, sostuvo que el hombre aparentemente disparaba sin un objetivo individualizado y con intención de provocar una masacre. También planteó la posibilidad de que el ataque tuviera motivaciones racistas e islamófobas, una hipótesis que todavía debe ser esclarecida por los investigadores.
La primera víctima fatal fue una persona de 26 años que murió en Trappes. Posteriormente, el atacante continuó su recorrido hasta La Verrière, donde abrió fuego contra un grupo de personas en las inmediaciones de una farmacia.
Entre los heridos se encuentra una nena de 12 años que recibió ocho impactos de bala. Según informó el alcalde de La Verrière, Nicolas Dainville, su estado era estable. También resultaron lesionados dos trabajadores de limpieza que se encontraban cerca de una escuela municipal.
La violencia de los episodios generó conmoción entre los habitantes de ambas localidades. Vecinos relataron haber escuchado múltiples detonaciones y visto un automóvil Renault Clio gris desplazándose a gran velocidad por las calles.
El sospechoso fue interceptado en Coignières, a pocos kilómetros de los lugares donde se produjeron los disparos. Según fuentes policiales, llevaba una pistola ametralladora y granadas de gas lacrimógeno. Además, tenía antecedentes, aunque no se difundieron detalles sobre su historial.
Las primeras informaciones también señalaron que el hombre habría colocado bombonas de gas en su domicilio con la intención de provocar una explosión ante la llegada de las fuerzas de seguridad. Esta versión, difundida por medios franceses, deberá ser corroborada durante la investigación.
La Fiscalía Nacional Antiterrorista de Francia tomó intervención en el caso y abrió una causa por asesinato e intento de asesinato en relación con una empresa terrorista. La investigación contempla, además, la posibilidad de que las agresiones hayan estado motivadas por la pertenencia real o supuesta de las víctimas a una determinada raza, etnia, nacionalidad o religión.
Las pesquisas quedaron a cargo de la Subdirección Antiterrorista de la Policía francesa, en coordinación con los servicios de inteligencia, que trabajan para reconstruir el recorrido del atacante y determinar las razones detrás de los disparos.
El presidente francés, Emmanuel Macron, manifestó su pesar por lo sucedido y expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias. "Nuestros pensamientos están con las víctimas, con sus familias, así como con todos los habitantes", escribió en la red social X. También agradeció a las fuerzas de seguridad por la rapidez con la que concretaron la detención.
El episodio se produjo en un contexto de preocupación por el aumento de los delitos motivados por el odio en Francia. Según las cifras oficiales difundidas, durante 2025 los actos antimusulmanes crecieron un 88% y alcanzaron los 326 casos. En el mismo período, las fuerzas de seguridad registraron alrededor de 9.700 crímenes y delitos de carácter racista, un 5% más que el año anterior.
Francia mantiene, además, una vigilancia reforzada frente a la amenaza terrorista, especialmente desde los atentados yihadistas de noviembre de 2015 en París, que dejaron más de 130 muertos. Las tensiones vinculadas con el conflicto en Medio Oriente también incrementaron la preocupación por los ataques contra las comunidades judía y musulmana.
Mientras avanzan las diligencias judiciales, las autoridades buscan establecer si los tiroteos respondieron a una acción terrorista organizada o a una iniciativa individual con motivaciones extremistas.








