El Ministerio de Educación provincial intervino tras la viralización de videos donde una estudiante confesó el maltrato hacia su compañera. Hay dos causas judiciales en trámite y protestas de la comunidad educativa.
Catamarca: abren un sumario al Colegio Pía Didoménico tras el grave caso de acoso a una alumna en Bariloche Catamarca: abren un sumario al Colegio Pía Didoménico tras el grave caso de acoso a una alumna en Bariloche
El Ministerio de Educación y Trabajo de Catamarca resolvió iniciar un sumario administrativo contra las autoridades del Colegio Pía Didoménico, a raíz de la conmoción generada por las agresiones y el hostigamiento que padeció una alumna del último año durante el viaje de egresados en la ciudad de Bariloche. La medida se formalizó luego de que el organismo realizara una inspección en el establecimiento y solicitara un informe pormenorizado en un lapso perentorio de 24 horas para definir posibles penalizaciones dentro del marco normativo vigente.
La confesión en redes sociales que desató el escándalo
También te puede interesar:
El conflicto cobró estado público a partir de una serie de videos que una de las involucradas compartió en su cuenta de Instagram, donde relató y reconoció abiertamente las burlas reiteradas hacia la víctima. En ese material, detalló lo ocurrido: "La mina empezó a llorar, como si le hubieran matado a la madre al frente. Nosotras no parábamos, los chicos tuvieron que decirnos 'se están yendo al choto, paren'. Sí, la verdad, nos fuimos un poco al choto bardeándola con el video, pero que se cague".
Durante el mismo descargo virtual, la adolescente expuso episodios de amedrentamiento en un local bailable y agresiones vinculadas a la difusión de imágenes íntimas de la damnificada, situación que se habría originado en abril cuando un grupo de compañeros vulneró la privacidad de su teléfono móvil sin su consentimiento.
Al describir el cuadro de angustia que le provocaban a la joven, la emisora del video señaló: "Le dio un brote psicótico, se sacaba los pelos y yo lo disfrutaba". Asimismo, detalló agresiones físicas directas: "Agarré todo el vaso, la miré y le hice esto; me quedo así hasta que no se vació el vaso, no se lo dejé de tirar encima; la mina no hacía nada, estaba así mientras le caía toda el agua". En esa misma línea, admitió la sistematicidad del asedio: "Cada vez que teníamos oportunidad de bardearla, la barbeábamos; cada vez que pasaba por al lado le gritábamos podrida".
La postura de la institución y el reclamo de la comunidad
Frente a la escalada del caso, el Colegio Pía Didoménico difundió un pronunciamiento público en el que aseveró haber actuado con "responsabilidad y celeridad" desde que tomó conocimiento de los sucesos.
En el comunicado, la institución educativa remarcó: "Desde entonces, se ha trabajado de manera articulada con las autoridades ministeriales pertinentes, conforme a sus respectivas competencias y al marco normativo vigente, a fin de propiciar las intervenciones y acciones de acompañamiento necesarias". En idéntico sentido, subrayaron: "La institución reafirma su compromiso con el cuidado integral de sus estudiantes, priorizando el respeto por sus derechos, su intimidad y su dignidad, así como la protección de su bienestar psicológico y emocional".
Pese a ese descargo, el rol del colegio quedó bajo cuestionamiento debido a testimonios del entorno de la damnificada, quienes indicaron que el cuerpo docente ya estaba al tanto de los problemas de convivencia dentro del aula. En ese contexto, y según consignó el diario local El Ancasti, familiares y alumnos protagonizaron una sentada pacífica frente al edificio escolar en muestra de solidaridad, portando carteles con el mensaje "Las mujeres no olvidamos lo que la Justicia ignora".
Investigaciones en el fuero penal
Los episodios dieron lugar a la apertura de dos vías investigativas paralelas en el ámbito judicial provincial. Según reportó El Esquiú, una de las causas se encuentra en manos de la Fiscalía Penal Juvenil, a cargo de Guillermo Narváez, quien formalizó la imputación de tres adolescentes bajo los cargos de presunta producción y distribución de representaciones sexuales explícitas de una persona menor de 18 años.
En simultáneo, la Fiscalía de Instrucción Nº 7, bajo la órbita de Paola González Pinto, lleva adelante una pesquisa enfocada en determinar el hostigamiento sistemático padecido por la estudiante y las consecuencias psicológicas derivadas del maltrato.









