Dolar Oficial: - Dolar Blue:- Dolar CCL:- Dolar Bolsa: - Dolar Mayorista: -

EL LIBERAL . Santiago

Víctor Hugo Ledesma y su historia con EL LIBERAL: cuatro décadas de recuerdos, educación y literatura

Entrevista al reconocido escritor santiagueño.

04/11/2026 06:00 Santiago
Escuchar:

Víctor Hugo Ledesma y su historia con EL LIBERAL: cuatro décadas de recuerdos, educación y literatura Víctor Hugo Ledesma y su historia con EL LIBERAL: cuatro décadas de recuerdos, educación y literatura

HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE EL LIBERAL Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO

Víctor Hugo Ledesma Bessone vive en La Banda. Es hincha de Sarmiento, el Olímpico y Boca Juniors. Profesor en Ciencias de la Educación, entre otros cargos desempeñados en 43 años de servicio en la función pública fue Secretario Académico de la Ucse 1980/1984, Secretario de Estado de Educación de Educación y Cultura 1988/1990, Ministro de Educación y Cultura (1991, el primero), Presidente del Consejo General de Educación (1992), rector del Instituto Superior San Jorge (1997/2012 y 2018/2020, Secretario Académico de la Unse 2014/2017.

Tiene publicados 21 libros. Escribe poesía, novela, fábulas, cuentos y microrrelatos. Fue premiado con tres Fajas de Honor de Sade Santiago del Estero por su novela "Túnel del Rata", "El límite insurrecto de mis versos" (poesía) y "Cuentos de amor y sal", entre otros.

También te puede interesar:

El escritor santiagueño reconstruye su vínculo con el diario, desde sus primeras lecturas en la infancia hasta sus publicaciones, su trayectoria en la gestión pública y la edición de un libro sobre la Ciudad Histórica de Santiago del Estero.

La relación de Víctor Hugo Ledesma con EL LIBERAL está ligada a sus recuerdos familiares y se extiende a distintas etapas de su vida personal y profesional. Desde sus primeras cartas al director y sus artículos sobre educación hasta la publicación de sus escritos literarios, el diario fue para él un espacio de expresión y difusión. Además, sus talleres gráficos hicieron posible la impresión de una obra dedicada al pasado de la ciudad.

—¿Cómo y cuándo surgió su primer acercamiento a EL LIBERAL?

—Nací en 1954 y, durante mi primera infancia, conocí la existencia de un diario que salía todos los días: EL LIBERAL. En mi familia, la lectura de diarios y periódicos era casi obligatoria. Recuerdo que se decía: «Si no apareces en EL LIBERAL, no existes». Esa frase refleja la importancia que tenía el diario en aquel momento. Hoy, de alguna manera, se escucha algo parecido cuando se habla de las redes sociales.

También recuerdo que, cuando visitaba las casas de amigos y vecinos, muchas veces encontraba a los adultos leyendo el diario, especialmente los avisos fúnebres. Publicar el aviso de un familiar o de un conocido era una costumbre muy arraigada.

—¿Qué significaba EL LIBERAL durante su juventud?

—Era importante porque allí consultábamos los resultados deportivos de todo el país y de Santiago del Estero. Había muchos clubes de fútbol y de básquet, y queríamos saber cómo les había ido.

El diario también era una referencia para conocer los acontecimientos políticos, sociales y culturales. En una época en la que las posibilidades de acceso inmediato a la información eran diferentes de las actuales, el periódico tenía un lugar central en la vida cotidiana.

—¿Cuál fue su primera publicación en el diario?

—Mi primera carta al director, con mi nombre y apellido, se publicó el jueves 10 de enero de 1985. Después, entre mayo y agosto de 1987, se publicaron en cuatro oportunidades artículos vinculados con la educación de adultos, las carreras y profesiones del futuro y la situación del personal docente que permanecía como interino.

En aquellos años ya trabajaba en el ámbito educativo y esas publicaciones me permitían expresar ideas y plantear cuestiones que consideraba importantes para la provincia.

—¿Qué sintió la primera vez que vio su nombre publicado en las páginas del diario?

—Salir en EL LIBERAL significaba, de alguna manera, tener protagonismo. No solamente sucedía con las cartas al director: también ocurría cuando uno aparecía en una fotografía deportiva o formaba parte de una solicitada política. Verse publicado en el diario tenía un significado especial.

—¿Cómo acompañó EL LIBERAL su trayectoria en la función pública?

—Durante mi actividad en la gestión pública, entre fines de los años ochenta y comienzos de los noventa, muchas de las acciones que desarrollábamos quedaron registradas en sus páginas. Mi trabajo estuvo vinculado con la educación, primero en distintas funciones y luego como Secretario de Estado de Educación y Cultura.

El diario permitía conocer los acontecimientos de la provincia, las decisiones de gobierno y los debates públicos. Recuerdo que los mensajes anuales del gobernador ante la Cámara de Diputados se publicaban y que las preguntas de los periodistas buscaban profundizar en los problemas. Era una manera de informarse sobre lo que sucedía y de conocer las distintas posiciones.

Ledesma conserva un recuerdo material de aquella etapa: los recortes periodísticos que reunió durante años y que, según contó, posteriormente los donó. Esos documentos constituyen parte de su archivo personal y testimonian un período de su participación en la vida pública santiagueña.

Entre los papeles que conserva también hay una publicación que recuerda por su contenido y por la reflexión que le dejó. Se trata de un texto del padre Ceschi, publicado en EL LIBERAL hace muchos años, que abordaba el valor de la sinceridad a partir de una referencia a las esculturas de la Antigüedad. Ledesma recuerda especialmente la explicación que relacionaba la palabra "sincero" con la expresión "sin cera", en alusión a las esculturas de mármol y a la idea de mostrarse sin ocultamientos.

La nota incluía, además, un poema cuya autoría Ledesma recuerda como atribuida a Francisco Heriberto Orellano. Más allá de los detalles que pueda requerir la verificación de aquella publicación, lo significativo es que el texto permaneció entre sus papeles y que, según contó, vuelve a leerlo para recordar la importancia de la sinceridad. Así, el diario también aparece en su historia como un espacio donde una lectura puede trascender el momento de su publicación y convertirse en una referencia personal.

—¿Hubo alguna experiencia vinculada con el diario que recuerde especialmente?

— Recuerdo una entrevista que me hizo el periodista "Cachín" en 1991, después de mi viaje a Alemania para conocer su sistema educativo. En ese momento me desempeñaba como Ministro de Educación y Cultura. Aquella publicación permitió que los lectores conocieran una mirada diferente sobre la educación en otro país, a partir de una experiencia vinculada con mi trabajo.

—¿Qué lugar ocupa EL LIBERAL en su recorrido como escritor?

—A partir de mi dedicación a la literatura, el diario también publicó poesías y cuentos míos en distintas oportunidades. Por eso, mi relación con EL LIBERAL no se limita a la actividad pública o educativa: también está vinculada con la escritura y la difusión de la producción literaria.

A lo largo de ese camino, Ledesma recuerda con agradecimiento a personas que facilitaron el contacto con el medio, entre ellas el periodista "Cachín" Díaz, la profesora y colaboradora periodística Adriana Del Vito, Hugo Rodríguez, Ángel Jesús Toledo y Antonio "Toño" Cruz.

—¿Qué significó para usted que EL LIBERAL participara en la publicación de un libro sobre la ciudad de Santiago del Estero?

—En 1994 comenzamos a proyectar un libro sobre la ciudad junto con Luis Alén Lascano, el arquitecto Tuti Delgado y el artista plástico Mario Cerón. Como era una edición de gran formato y a color, recurrimos a la imprenta de EL LIBERAL, donde publicamos mil ejemplares en 1995 de "Recorrido por una Ciudad Histórica: Santiago del Estero". El proyecto también contó con el apoyo económico de la empresa Alpa.

Fue un acontecimiento muy importante para nosotros, ya que sin esa posibilidad habría sido mucho más difícil concretar la publicación. Esta experiencia refleja cómo EL LIBERAL, además de informar, contribuyó a la difusión de una obra dedicada a preservar la memoria histórica de la ciudad.

—¿Qué representa EL LIBERAL para la sociedad santiagueña?

—EL LIBERAL es conocido como el decano del norte, y eso tiene un gran significado. Durante mucho tiempo fue uno de los diarios de referencia de la región, junto con otros medios importantes del norte argentino.

En sus páginas se registraron los acontecimientos cotidianos, deportivos, sociales y políticos. Cuando era chico, recuerdo que, ante las grandes noticias internacionales, la gente esperaba al día siguiente para leer qué había publicado el diario. La información llegaba por distintos medios, pero EL LIBERAL era una referencia para conocer los acontecimientos y seguir su evolución.

También destacó que, con el paso del tiempo, el diario se adaptó a las nuevas tecnologías y pasó del papel a los formatos digitales.

Lo que debes saber
Lo más leído hoy