Julio Paz y Roberto Cantos pondrán música al cierre de la jornada papal en Buenos Aires. De la Virgen del Valle a la de Huachana, su historia artística también está marcada por la espiritualidad.
La chacarera santiagueña llega al Papa La chacarera santiagueña llega al Papa
La música de Santiago del Estero se prepara para ocupar un escenario diferente a los que habitualmente reciben sus chacareras. Esta vez, el Dúo Coplanacu tendrá la responsabilidad de ponerle ritmo y raíz folklórica al cierre de una de las jornadas más significativas de la visita del papa León XIV a la Argentina.
La presentación de Julio Paz y Roberto Cantos está prevista para el lunes 9 de noviembre, una vez concluida la misa que el Pontífice celebrará en el Monumento de los Españoles, en el barrio porteño de Palermo. Mientras que la ceremonia religiosa comenzará a las 11.30, la actuación de los músicos fue anunciada para alrededor de las 13.
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La convocatoria representa una oportunidad para que una de las expresiones más reconocibles de la cultura santiagueña llegue a un encuentro multitudinario, donde la música popular tendrá su propio espacio después de la celebración religiosa.
La elección del Dúo Coplanacu adquiere un significado particular cuando se observa parte de su recorrido artístico. Desde sus comienzos, en 1985, Paz y Cantos construyeron una identidad musical profundamente ligada a las raíces folklóricas de Santiago del Estero.
Su trayectoria también encuentra un punto de contacto con las expresiones de fe que forman parte de la cultura popular del Norte Argentino. Esa relación aparece reflejada en algunas de sus canciones, que nacieron de experiencias personales y de la devoción hacia figuras religiosas.
Uno de esos ejemplos es "Peregrino", una composición vinculada con la caminata que compartieron desde Santiago del Estero hasta San Fernando del Valle de Catamarca para cumplir una promesa a la Virgen del Valle. Aquella vivencia encontró posteriormente su expresión en la música, transformándose en una canción que lleva consigo el sentido de la peregrinación y la gratitud.
También forma parte de ese universo "Madrecita de Huachana", una chacarera dedicada a la Virgen de Huachana, cuya devoción convoca cada año a miles de fieles en el norte santiagueño.
Son dos ejemplos de cómo el folklore puede convertirse en una forma de transmitir creencias, recuerdos y sentimientos que atraviesan la vida cotidiana de una comunidad.








