Dolar Oficial: - Dolar Blue:- Dolar CCL:- Dolar Bolsa: - Dolar Mayorista: -

EL LIBERAL . País

Por qué Francisco nunca volvió a la Argentina: la revelación sobre el frustrado viaje papal

Guzmán Carriquiry reveló que Jorge Bergoglio planeaba visitar el país en el tramo final de su pontificado e incluir a Santiago del Estero y la Patagonia.

05/11/2026 09:25 País
Escuchar:

Por qué Francisco nunca volvió a la Argentina: la revelación sobre el frustrado viaje papal Por qué Francisco nunca volvió a la Argentina: la revelación sobre el frustrado viaje papal

HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE EL LIBERAL Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO

El comienzo de la gira por Sudamérica del papa León XIV —con escalas en Perú, Argentina y Uruguay— busca saldar una deuda histórica: la ausencia de Jorge Bergoglio en su tierra natal y en el territorio uruguayo, las dos únicas naciones de la región que no llegó a recorrer durante sus doce años al frente de la Iglesia católica. Tras años de interrogantes sobre las causas reales que impidieron su arribo, un testimonio cercano arrojó luz sobre las intenciones del pontífice emérito.

Durante un encuentro con una veintena de corresponsales en el Vaticano, Guzmán Carriquiry —exsecretario de la Pontificia Comisión para América Latina y funcionario con cincuenta años de labor en la Santa Sede— confirmó la predisposición de Bergoglio en la última etapa de su ministerio. "Me dijo con toda claridad que estaba dispuesto a ir", reveló Carriquiry al describir el vínculo fraterno que mantenía con el pontífice desde la época en que gobernaba la arquidiócesis de Buenos Aires.

También te puede interesar:

El itinerario que proyectaba Bergoglio

De acuerdo con lo expuesto por Carriquiry, el Santo Padre tenía delineado un esquema de viaje que priorizaba puntos estratégicos del interior. El trazado contemplaba a Santiago del Estero —sede de la diócesis primada erigida en la época colonial— y un destino en la Patagonia.

En contraste con los destinos periféricos, la planificación reservaba un paso de "poco tiempo" por la ciudad de Buenos Aires. Si bien Carriquiry no detalló las razones de esa brevedad, una de las conjeturas apunta a su constante prédica pastoral de privilegiar las "periferias geográficas".

No obstante, existía otra dimensión: la capital argentina concentró el núcleo de los cuestionamientos políticos dirigidos hacia su figura. A pesar de los duros enfrentamientos iniciales con el kirchnerismo —que llegó a señalarlo de haber colaborado en perjuicio de dos sacerdotes en los años setenta, motivo por el cual debió prestar testimonio ante la Justicia—, en diversos sectores persistió la imagen de una supuesta afinidad sectaria con el peronismo.

Tensiones cruzadas: Cristina Kirchner, Mauricio Macri y Juan Grabois

El devenir de los acontecimientos profundizó las controversias. Bergoglio pronunció la consigna "hay que ayudar a Cristina" tras un acercamiento de la exmandataria en Roma, quien reconoció: "Yo pensé que usted era otra cosa". Aquella frase, contrapuesta a la imagen de seriedad durante su audiencia oficial con Mauricio Macri, alimentó el malestar opositor.

A nivel institucional, el pontífice temía que Cristina Kirchner no lograra concluir su período de gobierno, escenario que juzgaba perjudicial para el orden democrático. Sin embargo, el desembarco imprevisto de militantes de La Cámpora en la residencia de Santa Marta desgastó el lazo: Francisco interpretó que se sobrepasaban los límites del aprovechamiento partidario de una relación que acumuló cuatro audiencias y tres saludos en el exterior.

El vínculo con Macri acarreaba resquemores desde la gestión municipal de este último, a raíz de favores políticos no retribuidos. Pese a ello, Bergoglio dispuso ubicarlo en la fila inicial durante su entronización pontificia —luego de haber sido marginado de la comitiva oficial por la administración nacional— y autorizó en la conocida audiencia que su cónyuge, Juliana Awada, ingresara simultáneamente sin sujetarse a las pautas estrictas del ceremonial.

En cuanto a Juan Grabois, el pontífice respaldaba desde Buenos Aires su trabajo social en la economía popular y, ya en el Vaticano, procuró integrar a las organizaciones de base para mantenerlas alejadas de influencias marxistas y amortiguar la conflictividad interna. Con el tiempo, no obstante, la postura pública del dirigente social adquirió un tono de encendido y agresivo alineamiento con el cristinismo.

La trampa de la polarización y el desenlace

La etiqueta de "papa peronista" se instaló en el debate público local pese a que dirigentes del PRO —entre ellos Esteban Bullrich, María Eugenia Vidal o Federico Pinedo— mantuvieron encuentros en reserva, desprovistos de difusión pública. En el clima de confrontación imperante en el país desde el conflicto agropecuario, los frecuentes encuentros con referentes políticos terminaron por situarlo dentro de la grieta.

A raíz de esta coyuntura, la propia Secretaría de Estado de la Santa Sede desaconsejaba el traslado a su patria. La diplomacia vaticana evaluaba que cualquier gesto, silencio, acto o declaración quedaría atrapado en la disputa partidaria, minando su meta principal de propiciar el reencuentro de los argentinos.

Hacia el tramo final de su pontificado, Francisco resolvió asumir el desafío de concretar la visita. Sin embargo, las exigencias que demandó la agenda del Jubileo 2025 y las complicaciones en su estado de salud frustraron definitivamente la posibilidad de regresar a su tierra.

Lo que debes saber
Lo más leído hoy