La intervención policial permitió esclarecer la situación y ambos quedaron a disposición de la Justicia: uno por el robo y el otro por portar un arma sin autorización.
Persecución, acusaciones cruzadas y un arma: dos hombres terminaron detenidos Persecución, acusaciones cruzadas y un arma: dos hombres terminaron detenidos
Personal policial desplegó un importante operativo para desentrañar la complicada trama de una situación que involucró de manera directa a un ladrón de bebidas, al dueño de un local bailable y a una vecina del barrio Matadero Viejo. Los dos sujetos fueron puestos a disposición de la justicia, el primero en calidad de detenido y el segundo, aprehendido.
Todo comenzó cuando efectivos de la Comisaría Comunitaria N° 14 acudieron a una vivienda del barrio Matadero Viejo tras recibir una alerta de una mujer de 40 años, quien daba cuenta de la presencia de un desconocido en su propiedad. Al llegar, los uniformados encontraron a un segundo desconocido quien acusaba al primero de un robo y tenía un arma en mano.
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Según el relato de los hechos, el joven irrumpió en la casa en busca de refugio ya que huía de un vecino que lo perseguía con un arma en mano. La dueña de casa fue quien llamó a la Policía para denunciar al intruso y poco después, llegaría al lugar un segundo hombre que, redujo al joven y comenzó a acusarlo por el robo de 10 cajas de bebidas marca Smirnoff de su local.
Fue entonces cuando personal policial intervino y tras realizar algunas averiguaciones constató que el comerciante de 36 años ya había radicado denuncia en contra del joven por el robo que le endilgaba, es más, obraba un oficio judicial vigente de detención por el hecho.
Ante la discrepancia de los testimonios y la presencia de un arma de fuego, los efectivos procedieron al inmediato traslado de ambos involucrados a la sede policial para resguardar la integridad física de las partes y esclarecer los pormenores del hecho.
Una vez en la comisaría, el joven fue alojado en una celda en calidad de aprehendido, mientras que el comerciante que lo perseguía portando un arma de fuego sin la correspondiente autorización legal, corrió con la misma suerte, quedando a disposición de la Justicia.
Asimismo, se presentó en la dependencia un ciudadano que acreditó la propiedad legal de la escopeta que el comerciante tenía en su poder durante la persecución del joven, y manifestó habérsela prestado al primero.
Interiorizada de la totalidad de las actuaciones, la fiscalía de turno ordenó la detención del joven acusado del robo, en cumplimiento del oficio judicial firmado por la justicia de Control y Garantías. Además, ordenó la aprehensión del comerciante por el presunto delito de tenencia y portación ilegítima de arma de fuego, razón por la que quedó en calidad de secuestro.








