Opinión Por RAÚL JORGE LIMA - Abogado e historiador

La familia del General don José Francisco de San Martín (Última parte)

18/08/2017 -

LA ESPOSA DEL LIBERTADOR

M aría de los Remedios Carmen Rafaela Feliciana ("Remeditos"), era hija de don Antonio José Escalada (casado en primeras nupcias con doña Petrona Salcedo, de quien enviudó), caracterizado vecino y a la época del nacimiento de Remedios, canciller de la Real Audiencia, que falleció en noviembre de 1821; y de doña Tomasa de la Quintana, dama también de esclarecido linaje, fallecida en 1841. Sus abuelos paternos fueron don Manuel de Escalada y doña María Luisa Sarriá. Sus abuelos maternos, el coronel de dragones don José Ignacio de la Quintana y doña Petrona de Aoiz Riglos y Larrazábal. El Libertador la conoció poco después de arribar a Buenos Aires en la "George Canning". Ella tenía 14 años y él 34. A los seis meses, el veintidós de septiembre del mismo año, contrajeron matrimonio en la Catedral, ante el altar de Nuestra Señora de los Remedios, con oficio a cargo del sacerdote Luis María de Chorroarín. Los padrinos del General fueron: su entonces amigo, Carlos Antonio José Gabino del Angel de la Guardia de Alvear y Balbastro (mal llamado Carlos María), y su esposa, Carmen de la Quintanilla. Remedios compartió su vida en Buenos Aires y en Mendoza, donde nació su única hija. Cuando el Libertador se aprestó a cruzar los Andes rumbo a Chile y Perú, decidieron que, por su precaria salud convenía que se instalase en Buenos Aires, en el hogar paterno. Falleció víctima de la tuberculosis, el 3 de agosto de 1823, en Buenos Aires, a los 25 años de edad. Sus restos descansan en el cementerio de la Recoleta; allí, antes de partir hacia Europa, el general hizo colocar una lápida con la leyenda: "Aquí descansa Remedios de Escalada, esposa y amiga del general San Martín". LA HIJA DEL LIBERTADOR De su unión con Remedios de Escalada, tuvo el Libertador una sola hija, Mercedes Tomasa ("Merceditas" o "La infanta mendocina"), nacida en Mendoza en 1816. Fueron sus padrinos el coronel e ingeniero tucumano José Antonio Álvarez Condarco, y Josefa Álvarez. Mercedes vivió en Buenos Aires con su abuela materna, Tomasa de la Quintana de Escalada, hasta el 10 de febrero de 1824, en que, de vuelta el Libertador de Perú, Chile y Mendoza, se trasladó con su hija a Europa. Conocida es la gran preocupación que tuvo el Libertador por proporcionar una esmerada educación a Merceditas, para quien escribió sus conocidas "Máximas". A los dieciséis años, el 13 de diciembre de 1832, contrajo matrimonio en París, con don Mariano Severo Balcarce, de veinticuatro años, a la sazón agregado a la legación de Buenos Aires en Londres. Balcarce, diplomático, nacido en Buenos Aires, era hijo de Antonio González Balcarce, el vencedor de Suipacha, quien fuera compañero de armas y amigo muy estimado del Libertador -luchó a su lado en Cancha Rayada y Maipú-. Pertenecía don Antonio (ya fallecido cuando su hijo Mariano se casó con Mercedes), a una familia de esclarecidos militares de importante actuación durante la guerra por la independencia. La madre de Mariano fue doña Dominga Francisca Buchardo y San Martín (de los San Martín de Portugalete, radicados en Buenos Aires a principios del siglo XVII). Mercedes y Mariano Balcarce fueron compañeros inseparables del Libertador. Mercedes falleció en París en 1875, y Balcarce en la misma ciudad, diez años después. Este último vivió más de cincuenta años en Francia, sirviendo a su país hasta alcanzar el más alto rango en la representación diplomática. El Libertador, en carta del 29 de noviembre de 1848, agradeció a Juan Manuel de Rosas el nombramiento de su hijo político como oficial de la legación argentina en Francia. Rosas le contestó que la designación estuvo motivada por el "...íntimo deseo de manifestar a Ud. el vivo aprecio que hace (el gobierno) de sus inmarcesibles servicios a la patria". LAS NIETAS DEL LIBERTADOR Del matrimonio Balcarce-San Martín, nacieron María Mercedes y Josefa Dominga. Estas nietas alegraron los últimos años del Libertador, sobre todo en su residencia de Grand Bourg, y los dos últimos años de su vida, en Boulogne Sur Mer. María Mercedes nació en Buenos Aires el 14 de octubre de 1833, y murió, soltera, de tan sólo 26 años. Josefa Dominga ("Pepa"), nació en Evry-sur-Seyne, partido de Corbeil (Francia) en 1836; casó con Fernando Gutiérrez Estrada (hijo del embajador mejicano en París), y murió en 1924, en su pequeño castillo de Brunoy, cerca de París, a los 88 años, sin dejar descendencia (su esposo había muerto diez años antes). Con ella se extinguió la descendencia directa del Libertador. A María Mercedes la amadrinó en Buenos Aires su bisabuela, Tomasa de la Quintana de Escalada (la misma que cuidara de su nieta Mercedes después del fallecimiento de Remedios, hasta que el Libertador la retiró para llevarla con él a Europa). El padrino fue el teniente coronel Mariano Moreno, hijo del secretario de la Primera Junta. María Mercedes nació en Buenos Aires porque el matrimonio Balcarce-San Martín estuvo radicado en esa ciudad, inmediatamente después de su casamiento en París en 1832, hasta 1836, año en que regresó a Francia. Mariano fue empleado por su tío el Gral. Juan Ramón Balcarce -quien sucediera a Rosas luego de su primera gobernación de la provincia de Buenos Aires-, en la Secretaría de Relaciones Exteriores. En su viaje de regreso, hija y yerno cumplieron con el encargo del general de llevarle preciados objetos de su pertenencia y, sobre todo, los papeles de su actuación pública y a los que confiaba el juicio de la posteridad. (Parte de esa documentación ya la había recuperado el Libertador durante su estadía en Montevideo en 1829, luego de haber decidido no desembarcar en Buenos Aires). Todos esos documentos fueron donados, después de su muerte, al Gral. Bartolomé Mitre, y sirvieron de base para su valiosa "Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana". Y antes de ello, Balcarce mantuvo una larga correspondencia con Mitre, en la que lo hizo partícipe de confidencias que le hiciera su amado padre político. FALSAS CREENCIAS SOBRE EL LIBERTADOR Como no podía ser de otra manera, tratándose de un personaje de tanta trascendencia en la historia sudamericana, sobre su figura se tejieron leyendas y se difundieron informaciones inexactas, las que, al repetirse y con el transcurso del tiempo, se tomaron por verdades indiscutibles o poco menos. Entre otras: que cuando niño estudió en el Seminario de Nobles de Madrid. Que durante sus veintiséis años de ostracismo vivió en la pobreza (aunque es cierto que su situación financiera a veces dependía del pago de la pensión que le otorgara el gobierno del Perú, que solía atrasarse). Que cuando regresó al país en 1829, no desembarcó en Buenos Aires porque las autoridades no se lo permitieron. Todas afirmaciones inexactas. Hace pocos años, una biografía novelada del Libertador difundió la especie de su supuesto origen mestizo y bastardo, lo que no es cierto. Esto tiene que haber partido de una biografía calumniosa de quien tanto lo envidiara, el Gral. Carlos Antonio de Alvear (se conocen dos de estas biografias; el Gral. Tomás de Iriarte lo sorprendió en la escrituras de una de ellas). La versión fue repetida por su hija Joaquina Alvear Quintanilla de Arrotea, en un cronicón familiar escrito en 1877 (no es casual que Joaquina fuera declarada demente ese mismo año por el juez en lo Civil de Rosario Dr. Nicasio Marín, a pedido del esposo de la insana, don Agustín Arrotea; y que su locura se manifestara en delirio de grandezas, en un año en que se comenzaba a hablar de la repatriación de los restos del Libertador). En este mismo Diario "EL LIBERAL" hemos abundado en razones que demuestran la imposibilidad de esta hipótesis, máxime que el supuesto padre del Libertador, según esta peregrina teoría, sería el marino español Diego de Alvear (padre de Carlos Antonio), quien lo habría concebido en una india guaraní, y entregado luego de su nacimiento al matrimonio San Martín para que lo criaran como hijo. Y Diego de Alvear, a cargo de una prolongada operación de demarcación de límites encargada por la corona española, pisó tierra misionera recién en 1783, cuando José Francisco tenía ya 5 años, hacía dos que la familia se encontraba en Buenos Aires, y estaba por partir a España a bordo de la "Santa Balbina". Cuando nació el Libertador, la partida demarcatoria a cargo del marino, salida de Buenos Aires el 25 de diciembre de 1783, estaba en el Chuy (línea divisoria entre el dominio portugués y el español) y demoró cinco años en llegar al territorio de la actual provincia de Corrientes. BIBLIOGRAFÍA - Azarola Gil, Luis Enrique. "Los San Martín en la Banda Oriental". Ed. La Facultad, Buenos Aires, 1936. - Ibarguren, Carlos. "San Martín íntimo". Ed. Peuser, Buenos Aires, 1950. - Capdevila, Arturo. "Remeditos de Escalada". Ed. Atlántida, Buenos Aires, 1952. - Pérez- Valiente de Moctezuma, José. "La familia del general D. José de San Martín. Homenaje a sus progenitores". - Fr. Rubén González O.P. "Algunos Hermanos ilustres de la Tercera Orden dominicana de Buenos Aires". Córdoba, 1966. - Rebollo Paz, León. "Familias próceres argentinas. Los Balcarce". Revista "Historia", nº XIII, Buenos Aires, 1967. - Fr. Rubén González O.P. "San Martín y Belgrano, una amistad histórica", y "El Gral. José de San Martín y la Orden Dominicana", Ed. Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, Tucumán, 1998. - Alén Lascano, Luis C. "San Martín en su advenimiento y eternidad", separata de la revista de Historia "Desmemoria", Buenos Aires, año 7, nº 25, año 2000. - Pasquali, Patricia. "San Martín. La fuerza de la misión y la soledad de la gloria", ed. Planeta, 1999. - Pasquali, Patricia. "San Martín y una versión que falsea la historia", Art. en el diario "La Nación", 28 de marzo de 2001.

 
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