ANÉCDOTAS DE TAXI | ¡Gomesito!

Por Victor David Bukret.

07/02/2018 -

Había sido un fusible quemado, el causante de la falla en el auto. Me pidieron para la Coca nomas los changos del taller, y me fui a buscar a don Gómez.

Viejo que conocí por tener a sus nietos agendados, para llevarlos al colegio, durante dos años. Jodidos los changuitos, pero los terminé queriendo... Ahora van al secundario.

La última vez que lo llevé, andaba enfermo, y triste, porque en agosto quedó viudo. Pero hoy, lo vi saludable y pituco.

Me contó que mantenía una buena relación con toda su familia, pero no estaba de acuerdo con que a su mujer la hayan sepultado en ese lugar. En la florería me pidió que le comprara una docena de rosas. Once de color blanco, y una roja.

Me intrigó la combinación, pero no le quise preguntar el motivo. Se dirigió a una parcela cercana.

Tardó lo que me llevó fumar dos cigarrillos.

Lo extraño fue, que cuando íbamos llegando a su casa, me pidió que pasara a marcha lenta por el frente, y que lo dejara en la esquina. Durante ese lapso contemplaba su hogar, y me daba la impresión de que se estaba despidiendo. Me entristeció don Gómez, viejo contador de cuentos, y bailarín de tango, en la placita que está al frente de la Iglesia San Francisco.

-¡Arriba ese ánimo mi viejo, que hoy ganó su River...!

-"Eh, David, si estoy bien. Ando saldando deudas solamente, que uno tiene en la vida... viste". ¿Cuánto te debo por el viaje?

-Deme cien mangos nomas. La espera va de yapa Gomesito.

Al día siguiente pidieron un remís de su casa. Era para su hija Sandra, mamá de los chicos que llevaba al primario. Le pregunté cómo andaba el viejo, porque ayer lo noté bajoneado, y me dejó un poco triste.

- Mira David, en primer lugar te digo que una admiradora tuya te dejó una flor roja aquí. Y en segundo lugar, te cuento que mi papá falleció el mes pasado...

 
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