Interior PEREGRINO

El obispo Vicente Bokalic despidió al padre Lázaro Leiva junto con el clero de la diócesis

En lo que fue la primera ceremonia de ese tipo fuera de la Catedral Basílica, había recibido su Ordenación Sacerdotal el 5 de noviembre de 1983, en la ciudad de Loreto, por parte de monseñor Manuel Guirao.

14/03/2019 -

FRÍAS, Choya (C) La nave central de la iglesia Inmaculada Concepción, lució diferente porque tuvo que despedir por primera vez a un sacerdote, hijo dilecto de esta ciudad como lo fue el padre Lázaro Benjamín Leiva quien, si bien desarrolló su carrera pastoral lejos de su ciudad natal, fue un referente nato de la Iglesia Católica por su trabajo evangelizador en los más recónditos lugares de la provincia. "Era el cura que no le tenía miedo a nadie, se metía donde no llega el político ni el caudillo", así lo definió el obispo Vicente Bokalic en su homilía de despedida en Frías.

En una entrevista exclusiva que mantuvo con EL LIBERAL, el obispo, además de definirlo en su vida sacerdotal, reveló una anécdota del sacerdote: "Me han dicho de él algo muy lindo, resulta que en la pelea que había de los líderes políticos en Guasayán, Lázaro fue capaz de reconciliarlos, la política que nos divide tanto, más en los pueblos chicos, él fue capaz de juntar a dos líderes que se terminaron dando la mano y comprometiéndose a respetarse, es bueno que eso se aprenda".

"Chalín" (para los frienses que compartieron su infancia) o "El Cura Gaucho" (para los obreros y campesinos del departamento Salavina) nació en Frías el 28 de diciembre de 1955. Cursó sus estudios primarios en la Escuela Normal Superior República del Ecuador y secundarios en la vieja Enet Nº 1 (hoy Escuela Técnica Nº 5 Dr. Ramón Carrillo).

De joven se formó como sacerdote en el Seminario Mayor de Tucumán y recibió la Ordenación Sacerdotal el 5 de noviembre de 1983, en la ciudad de Loreto, por parte de monseñor Manuel Guirao, en la que fue la primera ordenación fuera de la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Carmen.

El padre Lázaro desempeñó su servicio pastoral por más de 26 años en la localidad de Los Telares del departamento Salavina y también lo hizo en Santa María, departamento Capital, como párroco, asistiendo a más de 35 comunidades. Durante su vida sacerdotal prefirió desempeñarse siempre en las comunidades del interior de la provincia, siendo la última la parroquia San Pedro Apóstol de la ciudad de San Pedro de Guasayán, lugar en el que falleció a la edad de 63 años.

Lázaro, el pastor

Después de presidir la ceremonia central de la despedida del pastor de su diócesis, el obispo Vicente Bokalic, definió al sacerdote en su misión evangelizadora: "Lázaro tenía mucho del Cura Brochero, se metía donde no se mete nadie, donde no llega el político, donde no llega el caudillo, en los pajonales, con su picardía, con su sabiduría, era un criollo hecho y derecho, pero que anunciaba el evangelio".

Bokalic destacó como una valiosa característica que "a él no le importaba hasta dónde tenía que ir a buscar a los más lejanos, se hacía rápidamente amigo de la gente, compartía un partido de truco, todo con el fin de atraer a la gente, ése fue el gran pastor, ése es Lázaro que a partir de esas cualidades tan humanas especialmente para con la gente más humilde los atraía hacia el evangelio; a partir de esas cualidades generaba cercanía y empatía con los jóvenes para arrimarlos al evangelio, esa era su pasión y así dio la vida".

Ahora la Iglesia tiene la misión de reemplazar a una pieza muy importante en la tarea de predicar en el Santiago profundo: "Sabemos que es difícil reemplazar a un pastor con esas características, pero confiamos en Dios porque siempre nos va a acompañar, sabemos que Lázaro es un hombre que ha dado mucho y que lo vamos a extrañar, tenemos muy poco clero en Santiago del Estero en este momento, necesitamos de animadores y también de sacerdotes".

 
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