×

Agredió a toda la familia e intentó prenderle fuego a su sobrina de dos años

- 01:56 Policiales

Un vecino del Bº Independencia sufrió un duro revés judicial, ya que la jueza de Género, Cecilia Laportilla, le dictó la prisión preventiva por golpear a su novia, apalear a sus hermanos y porque intentó incendiar el cochón de su sobrinita, previo rociarlo con alcohol.

La medida fue dictada en contra de Víctor Omar Pereyra, a quien la doctora Virginia Lezana, del equipo de la fiscal Judith Díaz, enrostró una serie de imputaciones sostenida en ‘lesiones leves calificadas, amenazas y daño’.

Centro del escándalo

Según el procedimiento policial, en junio, Pereyra atrajo a la policía a su casa, alertada por una crisis familiar, en cuyo transcurso produjo los ilícitos.

El prólogo fue una noche de apacible sueño. Pereyra y su novia residen en un predio, a metros de toda la familia del hombre.

En un momento, el sujeto habría iniciado una discusión con su novia, María Celeste Juárez.

Enceguecido, él habría empezado a golpearla a trompadas y salió al patio agrediéndola, sin ruborizarse ante la presencia de toda la familia.

Por lógica, los hermanos gritaron y ordenaron a Pereyra que dejara en paz a la chica, pero él ni siquiera les prestó atención.

En plena ira, tumbó a trompadas a un hermano y apareció su madre, a quien frenó con un hierro, advirtiéndole: “Metete y te hago c...”’

Sin freno

Lejos de frenarse, avanzó más hacia lo oscuro de su furia. Irrumpió en la pieza de otro hermano, mientras la hija de éste, de dos años, dormía.

Pereyra tomó una botella con alcohol y roció el colchón, en clara decisión de prenderle fuego.

Otro hermano (Dardo) se le abalanzó para quitarle la botella y el individuo lo recibió con un cuchillo, con el que lo hirió en distintas partes del cuerpo.

Para entonces, los otros integrantes de la familia pugnaban para que algún vecino llamara a la policía.

Y el deseo se hizo realidad. Cuando los policías se presentaron en el barrio, Pereyra amenazaba a todos por igual con matarlos.

Un peligro

Después de enumerar cada capítulo reprochado, Lezana dejó entrever a la jueza que Pereyra representa un peligro para su familia y para él mismo.

Ahondó que restan cumplimentarse testimoniales y una pormenorizada pericia psicológica y psiquiátrica. Para Laportilla con lo expuesto fue más que suficiente y la prisión preventiva se precipitó sobre el imputado por añadidura. En silencio, Pereyra dejó los tribunales un tanto apesadumbrado, quizá procesando las secuelas de sus propias acciones y a sabiendas de que la libertad asoma muy lejana. l


Más noticias de hoy