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Vivir y morir solas: el drama de madre diabética de 94 años y su hija, 72, víctima de un cuadro psicológico

Los investigadores inspeccionaron la casa. Creen que la hija cayó al piso por un paro cardíaco. Su madre (postrada) quiso socorrerla y también pereció.

- 22:10 Policiales

La autopsia a las dos mujeres que fallecieron en el Bº Sáenz Peña habría determinado que primero murió la hija y después, la madre, ambas por una descompensación cardíaca.

Las víctimas resultaron Elina Salvatierra, de 94 años, y María Jiménez, de 72.

Residían en una casa de calles Sáenz Peña y Cassaffousth, en el oeste de la ciudad Capital.

Habituadas a convivir literalmente encerradas, externamente nadie intuía que padecían una rutina con neto corte dramático.

La madre habría sufrido diabetes y hace muchos años que se encontraba postrada.

Enfermas

Su hija hacía lo que podía, ya que también estaba enferma: la aquejaba un cuadro psicológico.

El fiscal Sebastián Robles y su equipo policial realizaron ayer una inspección ocular a la vivienda.

Entre las 9 y las 13, trabajaron en el inmueble caracterizado por una evidente señal de abandono.

Por como fueron descubiertos los cuerpos, la policía interpreta que primero dejó de existir la hija.

Al parecer, sufrió un paro cardíaco y cayó cerca de la cama de su madre.

Aún con su impedimento motriz, Elina habría intentado ponerse de pie.

Sus esfuerzos chocaron con una realidad: no podía caminar.

Se cayó al piso y allí también habría sufrido una descompensación cardíaca mortal.

Lo que los forenses no habrían develado es el tiempo que pasó entre uno y otro desenlace.

Sin auxilio

Así, solas, madre e hija dejaron de existir y recién fueron encontradas cinco días después.

Fue el olor nauseabundo lo que alertó a un vecino. Éste llamó a la policía (Seccional 4ª) y 20 minutos después, los investigadores se dieron con la doble tragedia, trascendió.

Las víctimas fueron sometidas a autopsias.

Para la Fiscalía, la investigación cesaría con la doble muerte de madre e hija, pero sin destellos de violencia alguna.

De todos modos, los policías tomaron diversos testimonios a los vecinos y el sumario será enviado a la Fiscalía esta semana.

Junta médica para desentrañar el misterio de la doble tragedia

El fiscal Sebastián Robles habría dispuesto anoche una junta médica. El objetivo es un trabajo conjunto entre las especialistas, doctoras Garnica y Ledesma, en sintonía con la Oficina de Perfilamiento Psicológico, organismo creado hace poco tiempo.

Entre todos los especialistas estudiarán cada punto de la autopsia y harán extracciones de hueso y de sangre. La medida tiende a bucear en el aspecto toxicológico de las víctimas.

También se unirá al equipo de trabajo el bioquímico Horacio Heredia. El receptor final de tamaña muestra será el Laboratorio judicial, fuente segura de una resolución final sobre el triste fin de la madre e hija.

Los familiares y vecinos coincidieron que dos meses atrás Elina y María ya habían terminado hospitalizadas.

Sus patologías se habrían alineados y los familiares ayudaron y, por fortuna, llegaron a tiempo.

Caracterizadas por su tendencia a transcurrir el día a día solas, madre e hija habían convencido a los suyos de que evolucionaron bien y podrían remarla solas con sus “achaques”. Lo que sí pedían siempre era colaboración para que alguien les comprase los alimentos, o bien les realizara trámites y pagos de impuestos.

En ese aspecto, los familiares y vecinos no titubeaban y siempre aparecía alguien dispuesto a tenderles una mano.

Cuando los investigadores abrieron la puerta, el viernes, las dos mujeres yacían en el piso ya sin vida.

El acondicionador de aire se encontraba encendido y junto a los cuerpos había $ 1.900.

Los especialistas realizaron pericias, tomaron fotografías, inspeccionaron la casa y 24 horas después descartaron un rumor que circulaba por debajo: no fueron asesinadas.

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