×

Piden la prisión preventiva para un joven por el brutal asesinato de Atilio Castillo

Lo ejecutó una “manada”. Una joven, de 15 años y su amigo de 13, inimputables. Los otros tienen 16, 17 y 18 años.

- 01:46 Policiales

La Fiscalía solicitó prisión preventiva para un adulto y régimen tutelar al menos para dos adolescentes, sospechados de un atacar a trompadas, patadas, puntazos y ladrillazos a Atilio Gervasio Castillo, quien terminó muerto en Añatuya, General Taboada.

El primer capítulo del horror sobrevino la noche del 25 de abril en el Bº Las Malvinas. La víctima recibió dos puntazos. Lo abandonaron y en la madrugada fue internado en el Hospital Regional, donde dejó de existir el 5 de mayo.

Castillo, de 21 años, fue intervenido quirúrgicamente, pero las heridas sufridas resultaron letales: dos en el abdomen, hemorragia interna, lesiones en zona intercostal izquierda, entre otras que fueron minando sus fortalezas hasta la muerte.

Las fiscales Florencia Garzón y María Emilia Ganem afectaron a una comisión policial y un mes después acusan a Nicolás Sauco, de 18 años, por ‘homicidio calificado por concurso premeditado de dos o más personas’, reprimido con prisión perpetua.

La primera audiencia online ya se efectuó la semana pasada y proseguirá hoy, presidida por la jueza de Control y Garantías, Gladys Liliana Lami.

También, Garzón y Ganem responsabilizaron a cuatro adolescentes, de 13, 15, 16 y 17 años, de intervenir en un asesinato a traición, cuyo prólogo fue un acuerdo de una pelea ‘mano a mano en una canchita’.

Según la Fiscalía, Castillo bebió en su casa, tomó un rifle de aire comprimido y fue a buscar a Sauco, con quien mantenía problemas personales. Al arribar, discutió con Sauco y pactaron remediar sus diferencias en una canchita, a 60 metros de la casa.

Castillo dejó en el piso el rifle. Dado a su supremacía física, en escasos segundos derribó a Sauco, pero no advirtió que éste llevaba oculta una punta. Ni bien tuvo una oportunidad, le dio dos profundos puntazos que redujeron a Castillo en un charco de sangre.

Al instante, también fueron a atacarlo los cuatro jovencitos. En Cámara Gesell revelaron que en la desesperada huida de Castillo, todos lo persiguieron. La chica tomó un ladrillo y golpeó a la víctima en la cabeza. Con no menor ira, sus amigos lo patearon y lanzaron ladrillazos en todo el cuerpo, hasta desmayarlo.

Furia y desprecio por la vida humana, según los psicólogos
Furia y desprecio por la vida humana, según los psicólogos

A diferencia de otros homicidios, el de Castillo se caracteriza por la furia y desprecio por la vida humana de los agresores, un adulto y cuatro amigos menores de edad.

El de 13 años tenía un hermano adicto y que se habría quitado la vida. El menor fue declarado inimputable y entregado a su padre. Se sabe que también registraría un intento de suicidio.

El resto de los jovencitos, con sus padres o desde la Justicia, recibirán un régimen tutelar y tratamiento psicológico. Coincidentes, las partes acordaron sostener a los adolescentes, ya que de no modificar sus conductas, su futuro asoma fácilmente previsible.

Los expertos coincidieron en que todos los adolescentes surgieron del bajo mundo de las drogas. De hecho, sus defensores ya pidieron a la Fiscalía atemperar o atenuar la dureza de los cargos, dado a su ‘apego a las pastillas, o al pegamento’. Un informe socio ambiental encomendado por la Fiscalía habría establecido un cuadro social-familiar adverso: escasa educación, lejanía y casi nula injerencia de los padres sobre sus hijos, ‘caídas’ en comisarías por robos y absoluto rechazo por las leyes, o empatía con los derechos o el dolor ajeno, por citar parte de las conclusiones.

Ese universo mental es el que deberán desandar los psicólogos ahora. Tamaña psiquis juvenil preocupa a los expertos. La inimputabilidad en unos, o el régimen tutelar en otros, no implicaría reformular conductas y convicciones, sino apenas posponer rejas o esposas en sus muñecas, hasta cumplir la mayoría de edad.l

Más noticias de hoy