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Santiagueños legendarios: Manuel Taboada, el jefe político de la dinastía (primera parte)

Por Eduardo Lazzari. Historiador.

- 21:52 Santiago

La historia de los pueblos nunca se da sin conflictos ni polémicas. Por eso el tiempo que media entre los hechos y el relato de esos hechos permite una perspectiva que exime al historiador de las pasiones que marcan el contexto en que los personajes han desempeñado las acciones que lo hacen importante para su conmemoración. El caudal emotivo de los acontecimientos solo puede ser abordado tiempo después y por cronistas alejados de los protagonistas y de los lugares en que ocurrieron los episodios históricos.

Santiago del Estero no está exento de esas tensiones y la antigua disputa política entre los seguidores de Juan Felipe Ibarra y los consecuentes de los Taboada llega hasta nuestros días. Permítanme recordar una anécdota ocurrida durante una conferencia sobre la historia provincial, que tuve el honor de brindar durante la Feria del Libro, en el “Fórum” capitalino, bellísimo edificio reciclado de la antigua estación ferroviaria de Santiago. Terminada la disertación, la primera pregunta del público fue: “¿quién fue el santiagueño más importante de la historia: Ibarra o los Taboada?”. Me atreví a sostener, para salir del paso, que era Juan Carlos “Chango” Cárdenas, autor del gol que dio el campeonato mundial de clubes al Racing Club de Avellaneda en 1967, evitando terciar en la disputa. Luego de las risas, sostuve que sin el uno o sin los otros, Santiago hubiera sido diferente y probablemente peor comunidad que la que es actualmente.

El desafío del presente es abordar los hechos, tomándolos todos, encontrando el hilo conductor de la pasión que los protagonistas sintieron por la Patria, para poder desbrozar aquellos años entre 1820 y 1875, que definieron para siempre la identidad provincial, que es fuente de inspiración, y que obliga a insistir en el camino de los aciertos y evitar la senda de los errores, gestando así un futuro acorde a los ideales de los fundadores de la Argentina y de Santiago del Estero. En este espíritu, comenzaremos hoy el recorrido por la biografía de Manuel Taboada, el primer gobernador liberal.

Infancia y juventud

Manuel Baldomero, hijo de Leandro de Taboada de Paz y Figueroa y de Agueda de Ibarra Paz Figueroa, nace en la estancia familiar de Villa Matará, el 27 de febrero de 1817, en los tiempos del traslado del Congreso General Constituyente desde San Miguel del Tucumán hacia Buenos Aires. Poco se sabe de su infancia y juventud, salvo el fortísimo vínculo que se estableció con sus hermanos, sobre todo con el mayor, Ramón Antonino, el militar; con Felipe, el artista; y con José Gaspar, el comerciante.

En los tiempos más violentos de la guerra civil, de 1839 a 1841, Manuel se acerca a su tío, el gobernador federal Juan Felipe Ibarra, y se convierte en miembro de su círculo más cercano, llegando a convertirse en secretario privado. Taboada va convirtiéndose en un liberal a partir de las lecturas que su posición social y política le permiten, y eso decanta en su alejamiento de Ibarra hacia 1850. Por entonces, muchos comprovincianos lo ven como el sucesor natural del caudillo en la gobernación. Las características personales de Manuel son peculiares y originales. Hombre culto, fue capaz de acciones brutales en la política. Dedicó su vida al ejercicio del poder y relegó al extremo su vida íntima. Solo se conoce su relación con Polonia Gallo, una santiagueña con la que tendrá una hija: Mercedes.

Primera Gobernación (1851-1857)

Llegada al poder antes de la Constitución Provincial

La muerte de Juan Felipe Ibarra enfrentará a dos de sus parientes. Mauro Carranza, comerciante y albacea testamentario del caudillo, asume la gobernación con la intención de restaurar la Legislatura suprimida en 1834; y Manuel Taboada prepara la elección de diputados provinciales, donde triunfa una lista de sus partidarios. El gobernador anula los comicios y estalla una revuelta contra él, encabezada por los Taboada, que concluye con la destitución de Carranza, convirtiéndose Manuel en mandatario provincial el 5 de octubre de 1851. Tenía 34 años. Su primera decisión fue restaurar la vigencia del Reglamento de 1830, sancionado durante los veinte meses en que Ibarra había sido reemplazado por los unitarios.

En el gobierno Manuel contó con el apoyo de sus hermanos José Gaspar, que ofició de virtual ministro de hacienda y organizador del sistema de rentas provincial, y de Antonino, que organizó el ejército provincial, brazo militar de los veinticinco años de predominio de los Taboada. Por entonces, Santiago del Estero se enrola entre las provincias que apoyan al general Justo José de Urquiza en su campaña contra el gobernador de Buenos Aires Juan Manuel de Rosas, y el triunfo del entrerriano el 3 de febrero de 1852 coloca a Taboada como figura expectante en los tiempos de la organización nacional.

Firmante del Acuerdo de San Nicolás

Taboada participa de la reunión de gobernadores convocada por Urquiza, y firma el 31 de mayo de 1852 el Acuerdo de San Nicolás de los Arroyos, primer pacto en la historia nacional aceptado por todas las provincias argentinas y que convoca al Congreso de Santa Fe, que sancionará la Constitución Nacional el 1 de mayo de 1853, vigente hasta hoy en el país. Por entonces, los unitarios dejan de llamarse así y van formando el partido liberal, bajo cuyo mandato asisten a las sesiones. Al poco tiempo, estallan enfrentamientos políticos interprovinciales en el Norte, donde los Taboada apoyan a su amigo José María del Campo para asumir el gobierno en Tucumán, lo que logra circunstancialmente, para ser luego destituido por el federal Celedonio Gutiérrez, quien invade la capital santiagueña obligando a Taboada a retirarse hacia el sur.

Hay historiadores que consideran que el interinato de Pablo Olaechea, mandatario fugaz impuesto por Gutiérrez, interrumpe el gobierno de Taboada, pero considerando que éste nunca perdió el poder provincial, se adopta el criterio de considerar que su mandato continuó, respetando a quienes no lo consideran así. El 21 de octubre de 1853, en el combate de Tacanitas, la victoria fue de Taboada, quien luego triunfa definitivamente en la batalla de Los Laureles el 25 de diciembre. Este conflicto impidió a las provincias beligerantes elegir electores para consagrar al primer presidente constitucional argentino.

Ideas nuevas en Santiago del Estero

El espíritu liberal de Taboada atrae a Amadeo Jacques, un parisino catedrático de la universidad de La Sorbona que se convertirá en el legendario rector del Colegio Nacional de Buenos Aires, protagonista de la novela de Miguel Cané “Juvenilia”, quien llega a Santiago y se enamora de Martina Benjamina Augier Echagüe, casándose en la iglesia matriz del Carmen el 28 de noviembre de 1857. Jacques fue agrimensor oficial de la provincia y realizó una expedición al Chaco e inició la plantación de caña de azúcar. El francés publica su experiencia vital santiagueña en el libro “Excursion au Rio Salado et dans le Chaco”.

La sociedad santiagueña se modernizó. Felipe Taboada, un buen escultor y pintor que había sufrido una enfermedad paralizante en su infancia, se instaló para siempre en Santiago. Convertido en el precursor de las artes plásticas en la provincia, es canónico el retrato de su tía, María Antonia Paz y Figueroa, la beata fundadora de la Santa Casa de Ejercicios de Buenos Aires, y la serie de retratos de sus hermanos y el propio es la que ha preservado sus rostros para la historia. Realizó los vitrales de la iglesia de la Merced, construida por su tío Juan Felipe Ibarra, pero los avatares políticos acabarán con su vida el 18 de noviembre de 1853, en la batalla de Cruz Grande, en la provincia de Córdoba.

Obra de Gobierno

Taboada se convierte en el jefe del partido liberal en el norte argentino, y extiende su influencia hacia Salta y Catamarca, aunque con moderado éxito. Pacificada la provincia, se dedica a crear escuelas en varios poblados, creando el cargo de director de Enseñanza Pública. Dirá como gobernador que la educación pública es la “base de toda sociedad”, ya “...que coloca todas las clases en el mismo nivel…”. Taboada sostiene “la necesidad de que la instrucción se halle difundida y protegida por el Estado, porque un pueblo ignorante no tiene conciencia de su soberanía”.

Puso especial interés en fortalecer las defensas sobre el río Salado, en la frontera con los indios del Chaco, fundando colonias agrícolas y asentamientos militares, que dieron origen posteriormente a Añatuya y Suncho Corral. Con el concurso del estadounidense Thomas Page, se inició la navegación del Salado hasta Santa Fe. Se establecieron los primeros impuestos, como el de sellos y de patentes, y se creó un banco provincial, que nunca llegó a funcionar. La consolidación del Estado provincial es la marca de este gobierno de Taboada. El hecho institucional más significativo fue la convocatoria a una Convención para la redacción de la Constitución Provincial, que fue jurada el 25 de mayo de 1857.

En el llano, pero no tanto

Luego de instalar la Cámara de Apelaciones, Manuel Taboada mandó elegir al primer gobernador constitucional, resultando electo Juan Francisco Segundo Borges, redactor de la constitución provincial e hijo del pionero de la autonomía. Taboada entregó el mando el 23 de noviembre de 1857, aunque mantuvo el liderazgo político. No cayó en la tentación de apoyar a su aliado, el porteño Bartolomé Mitre, en su enfrentamiento con la Confederación encabezada por Urquiza, y apoyó la candidatura de su hermano Antonino a la vicepresidencia acompañando al cordobés Mariano Fragueiro, que fueron derrotados en las elecciones de 1859.

La unificación definitiva de la República Argentina fue el escenario propicio para la consolidación de Taboada en Santiago del Estero. Esa será la historia que contaremos el próximo domingo, si Dios quiere, desde las páginas de “El Liberal”.


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