×

Jesús, signo de contradicción

- 00:14 El Evangelio

Jesús deja la casa y el lugar de residencia de Jairo y llega a su patria chica, Nazaret de Galilea. Los discípulos acompañan a Jesús en su experiencia misionera entre los suyos. El Maestro aprovecha la oportunidad para predicar en la sinagoga durante el culto sabático. Como de costumbre, al principio la respuesta inmediata a la enseñanza de Jesús es positiva: "los que lo escuchaban estaban fuera de sí y decían: ¿de dónde le viene esto? ¿y qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿y esos milagros hechos por su manos?" Marcos asegura la predicación de Jesús como acontecimiento revelador que tuvo lugar también en Nazaret.

Sin embargo, luego de la admiración surgen las críticas: ¿De dónde le viene esa sabiduría? Y el poder de curar? ¿Acaso de esa familia puede surgir un profeta? No pueden aceptar que de un obrero de la construcción como Jesús, proveniente de una familia humilde, sin estudios y formación académica, pueda provenir semejante sabiduría y poder curativo. Sus prejuicios religiosos y sociales les impiden abrirse a Dios que siempre sorprende.

Jesús no es un escriba ni un sacerdote, no proviene de una familia adinerada ni posee abolengo, su vida es sólo un vivir para Dios y su Reino, y por ello enseña, cura, perdona, incluye. Esto los escandaliza, no abren el corazón a su mensaje y se privan de sus curaciones. Por eso Jesús les dice: "ningún profeta es bien recibido en su patria…." Cuando estamos cerrados a Dios, nos dejamos influir por las apariencias y no nos disponemos a aceptar la novedad del Reino.

 

Conclusión

Los discípulos se hallan ante la misión y de esta vivencia tienen que aprender a no dejarse desanimar por convertirse en objeto de rechazo. Jesús, el Hijo de Dios, es el malinterpretado por todos, incluso por su familia, y el abandonado en este mundo.

Si bien Jesús es el Hijo de Dios, Marcos muestra su "humanidad" en todos sus rasgos, Jesús también es hombre, incluso más aún, hombre que camina a la Cruz. La auténtica revelación de Jesús será en la Cruz. La fe, nos permite descubrir su poder de revelación en su humanidad y a través de ella. A los incrédulos, les cuesta descubrir la presencia de Dios en la humanidad de Jesús, y en su poder revelador en la historia. Los discípulos deben saber que el rechazo es inherente a la misión, sobre todo cuando se anuncia a Cristo en toda su humanidad, el Cristo hombre que se revela en al misterio de la Cruz. Pablo nos dirá: "predicamos a un Cristo crucificado, escándalo para los judíos, necedad para los paganos, pero para los llamados, un Cristo fuerza de Dios y sabiduría de Dios".


Más noticias de hoy