Conmoción por los extraños sucesos Conmoción por los extraños sucesos
“Suceden a cualquier hora del día, no sólo de noche, como muchos supondrían”, asegura.
Dos anécdotas que le quedaron bien grabadas:
“Un día estaba haciendo la ronda y fui a la cocina porque se escucha un murmullo en el pasillo. Llamé a mi compañero y escuchábamos que varias personas hablaban muy concentradas. Fuimos acercándonos y notamos que las voces provenían del despacho de la Dirección. Tocamos el picaporte como para abrir la puerta y se callaron. Pero después no se encontró nada. Y esa oficina no tiene otra salida que la puerta donde estábamos nosotros”. La novedad fue anotada e informada al día siguiente a la responsable del área, que revisó su oficina y no halló absolutamente nada fuera de lugar.
“Había pasado un año desde que el hospital había quedado vacío, y comenzaron a escucharse muchas cosas extrañas. Bebés que lloraban en la parte donde funcionaba la terapia, fue algo que se escuchó por las noches durante todo un mes. También se oyen murmullos, se ven sombras, y esto no es algo que me pasa sólo a mí, mis compañeros también ven y escuchan lo mismo”.
Una empleada de la dependencia pública que allí funciona, recordó:
“Caminando por un pasillo vi a un hombre alto, vestido de negro, parado frente a una puerta. Cuando pasaba ya, me di cuenta de que en esa oficina no había nadie a esa hora, por lo que volví para preguntarle a quién buscaba o qué deseaba, pero no encontré a nadie, había desaparecido repentinamente”.
Lo insólito del caso fue que cuando le preguntó al guardia que estaba en el hall que da acceso a ese pasillo, le dijo que nadie había entrado ni salido de allí. l







