Hace 30 años, Raúl Alfonsín asumía como presidente y retornaba la democracia al país Hace 30 años, Raúl Alfonsín asumía como presidente y retornaba la democracia al país
La vuelta a la democracia, inspiraba un aire de renovada esperanza para el pueblo argentino. Otro acontecimiento produciría un antecedente nuevo. La UCR obtenía la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, lo que permitía un cierto margen de gobernabilidad.
Una vez en el poder, el gobierno de Alfonsín, en el nivel económico, se desarrolló en un contexto en el que el modelo de Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI) (1930-1976) ya había prácticamente desaparecido. La industria nacional se hallaba herida de muerte, con sectores enteros quebrados y prácticamente desaparecidos, producto de la doble acción de la especulación financiera y de la competencia de productos importados.
A las empresas multinacionales presentes en el país desde comienzos de la década del 60, a la presencia de los sectores agroexportadores pampeanos y al creciente poder del sector financiero se le sumó la aparición de grupos económicos locales que crecieron al calor de su condición de proveedores del Estado y rápidamente se diversificaron hacia numerosas actividades (la denominada “oligarquía diversificada”). Estos sectores van a aparecer como preponderantes para la decisiones de la política económica de la década de 1980.
A partir de 1982, el problema de la deuda externa se transformó en uno de los ejes centrales para entender los límites de acción de los gobiernos. Un término, el “ajuste”, se convirtió en el eje para definir los distintos programas económicos que se presentaron.
A partir de mediados de 1984 se entendió que no era posible retomar el sendero del crecimiento basado en la industria y el mercado interno que había dominado los cincuenta años anteriores. Desde ese momento, y ante lo indomable de la inflación, por un lado, y, por otro, la imposibilidad del Estado de hacer frente tanto al pago de los vencimientos de la deuda externa como a los contratos leoninos de sus proveedores, se impusieron las políticas de ajuste, también conocidas como “planes de estabilización”.
Estabilización
El mecanismo del lanzamiento de un plan de estabilización funcionaba de la siguiente forma:
a) El gobierno elaboraba un “programa” que buscaba frenar la inflación, aumentar las exportaciones, reducir el déficit fiscal y asegurar el cumplimiento de los compromisos externos.
b) El programa era aprobado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), tras lo cual éste prestaba, una cantidad de dinero (conocido como préstamos stand-by), pero ello era, a su vez, una señal para que el conjunto de los bancos refinanciaran la deuda externa argentina.
Normalmente estos programas de los cuales los dos más importantes en la década de 1980 fueron los denominados “Plan Austral” (1985) y “Plan Primavera” (1987), funcionaban durante un breve periodo de tiempo, mientras tanto se reducía la inflación y se obtenía, durante ese corto periodo, la “confianza” de organismos y bancos internacionales.
En 1989, la serie de planes fracasados, la deuda externa en ascenso y la presión de los contratos con proveedores a los que tenía que hacer frente el Estado llevaron a una situación de quiebre. Esto se tradujo en aumento de los niveles de precios a valores siderales, fenómeno que fue conocido como la “hiperinflación”. l








