Señales de un pedófilo Señales de un pedófilo
La pedofilia abarca un sector de abusadores sexuales que optan por fijarse en niños de cierta edad.
No obedecen a un perfil psicológico determinado, pueden ser muy funcionales en algunos ámbitos y no son de personalidades extremas. Son personas inmaduras emocionalmente, con poca capacidad de contactarse con el otro, centradas en sus necesidades.
A esto hay que sumarle la habilidad para lograr mantener sus agresiones en secreto. En su mayoría los pedófilos son hombres, menos agresivos que los violadores; muchos de ellos son alcohólicos o psicóticos de mente torpe o asociales, y su edad fluctúa entre los 30 y 40 años; generalmente, de fuertes convicciones religiosas.
En general, son hombres débiles, inmaduros, solitarios y llenos de culpa La personalidad del agresor de mediana o mayor edad es de un individuo solitario y con dificultad para establecer relaciones heterosexuales normales, suele tener baja autoestima, con pocos recursos para enfrentar situaciones de estrés y frecuentemente abusa del alcohol y/o sustancias. Por lo general, no presenta trastorno psicopatológico. Sin embargo, se ha visto que dos tercios de los reclusos pedófilos maduros llevaron a cabo esta conducta en momentos que sufrían de situaciones estresantes
El pedófilo puede llegar a sentirse culpable, pero no es capaz de detenerse porque adictivamente empieza a necesitar otros niños cerca suyo. Poco se sabe de las causas, pero se dice que una de ellas es el aprendizaje de actitudes negativas hacia el sexo, como experiencias de abuso sexual durante la niñez, sentimientos de inseguridad y autoestima baja, con dificultad en relaciones personales, etc.; lo que facilita la relación adulto-niño. En cuanto al condicionamiento, éste no se extingue por condiciones gratificantes La mayoría de estos agresores niegan el abuso con vehemencia. Sólo bajo evidencias legales y presión, algunos aceptan la acusación parcialmente, pero afirman que: "no fue nada grave, nada de importancia", "no le hice daño", "la culpa fue suya". Cuando se ven descubiertos suelen afirmar que lo sienten muchísimo, que nunca lo volverán a hacer, que ocurrió porque estaban borrachos o drogados.
Los agresores sexuales son muy convincentes, hasta tal punto que quizás nos hagan dudar seriamente del menor. Pero recordemos que las niñas y niños no mienten sobre una cuestión tan grave, ya que poco o nada sabían sobre el sexo y su lenguaje. A pesar del remordimiento que puedan sentirlos agresores sexuales, sabemos que suelen reincidir y repetir sus abusos, a no ser que intervenga alguien y los frene. Prácticamente ninguno desistirá voluntariamente sino que necesitará una intervención judicial.
Definición de pedofilia
Búsqueda del placer sexual, por medio de las relaciones sexuales con niños. Expertos mundiales indican que para la calificación de pedofilia como trastorno sexual es necesario que la conducta se prolongue durante un período de al menos seis meses, incluyendo fantasías, impulsos o comportamientos sexuales con niños pre-púberes o un poco más mayores, por lo general de doce años o menos. Puede darse de diferentes formas: n Con relación a la orientación, puede ser de tipos heterosexuales, homosexuales o ambas. n Con relación a objeto, éste puede ser exclusivamente pedofílicos o no. n Las conductas de la pedofilia van del simple exhibicionismo hasta la penetración. n El adulto suele ganarse la confianza y el cariño del niño y, por lo general, es alguien conocido o familiar.
Se distinguen dos variantes en la pedofilia: el sentimental homo erótico y la agresiva heterosexual. Los sentimentales homo eróticos tienen poco o ningún interés por las mujeres, toda su capacidad sexual se concentra en los niños, concretándose bajo la forma de caricias que le provocan el orgasmo. Los agresivos heterosexuales intentan satisfacer sus impulsos con niñas, con métodos que van desde la seducción a la violencia, terminando (muy pocas veces) en homicidio sádico-criminal ¿Cómo evitar que las niñas y niños sean abusadas/os sexualmente? ¿Cómo protegerlo del abuso sexual? Es difícil proteger a sus niños del abuso sexual de miembros de la familia o amigos íntimos, pero usted puede estar alerta ante muchas situaciones potencialmente peligrosas.
Esté consciente de dónde está su niño y qué está haciendo: su atenta supervisión es su mejor protección contra el abuso sexual. Por supuesto, usted no puede estar con ellos todo el tiempo. Pida a otro adulto responsable que los cuide cuando usted mismo no pueda cuidarlos. Si usted no logra encontrar supervisión de adultos, haga arreglos para que los niños caminen o jueguen durante estos períodos. Conozca a los amigos de sus hijos. Especialmente aquellos que son un poco mayores que su hijo o hija. Enseñe a sus niños a velar por su propia seguridad. Enséñele a no aceptar dinero o favores de extraños. Adviértales que no acepten nunca pasear con alguien a quien no conocen. Dígales lo que pueden hacer si alguien se les acerca.
Decirle a sus niños que busquen la ayuda de otro adulto persona mayor inmediatamente cuando un adulto les hace sentir incómodos o los asusta. Explíqueles que es correcto llamar la atención, gritar y crear un escándalo en estas situaciones. Recordarles que muchos niños son víctimas de personas que ellos conocen. Decirles que ellos no tienen por qué estar de acuerdo con demandas para mantener contacto físico estrecho. Asegurarles que es totalmente correcto decir no aun a parientes cercanos y amigos. Anímelos a decirles a usted u otro adulto inmediatamente si cualquiera los toca o va hacia ellos en forma que parece extraña. Hablarles sin asustarlos.
Si usted ha dado a sus niños con frecuencia reglas para su seguridad, tales como: ¿Cómo atravesar una calle bulliciosa?, ¿qué hacer cuando ellos tienen un accidente y otras cosas por el estilo?, las precauciones relativas al abuso sexual se convierten en una parte natural de sus conversaciones sobre seguridad en general. Existen reglas apropiadas para cada edad del niño y ellas cambian a medida que el niño crece. Estas medidas de prevención deben comenzar a edad temprana, ya que muchos casos de abuso sexual son con niños en edad preescolar. Los siguientes lineamientos le ayudarán a discutir temas de acuerdo con la edad de su hijo:
Plan de prevención según la edad
18 Meses. Enseñe a su niño los nombres apropiados de las partes del cuerpo. 3-5 Años.Enseñe a su niño las "partes privadas" del cuerpo y a decir "NO" a cualquier oferta sexual. Dele respuestas directas a sus preguntas acerca del sexo. 5-8 Años.Explíquele la seguridad lejos de casa y la diferencia entre un cariño bueno y un cariño malo. Aliente a su hijo a hablar acerca de experiencias que le hayan dado miedo. 8-12 Años.Enséñele seguridad personal. Explíquele las reglas de conducta sexual aceptadas por la familia. 13-18 Años. Destaque la seguridad personal. Explíquele la violación, las enfermedades sexuales y el embarazo indeseado. n Los profesores de su hijo y el psicólogo le pueden ayudar a enseñarle a su hijo a evitar el abuso sexual. Ellos saben cómo lograrlo sin que su hijo se sienta asustado o molesto. Posiblemente su niño no sepa el peligro que puede correr al atender personas que llaman su atención y que él no conoce. nLa atenta supervisión del niño es la mejor protección contra el abuso sexual. El abuso sexual afecta a miles de niños cada año y en la gran mayoría de los casos los agresores son personas que ellos conocen y en las que confían, por lo que muchas veces se hace difícil prevenirlos de este tipo de ataques. Lo más importante es que hablemos de la existencia de abusos sexuales por personas familiares y conocidas, y no solamente de los que son cometidos por personas desconocidas. n También pueden abusar personas cercanas a la familia, amigos, vecinos. El 85 % de los abusos se producen por personas conocidas.
Solemos enseñar a las criaturas que siempre deben obedecer a las personas adultas, haciéndoles creer que éstas siempre saben lo que está bien. A veces, les obligamos a besar a personas cuando no desean hacerlo. Esta educación contribuye a que puedan producirse los abusos. n Para evitarlos es importante hablar con las niñas y niños de la existencia de abusos sexuales y de cómo se producen. n Enseñarles que tienen derecho a la privacidad de su cuerpo. Nadie debe tocarlo o mirarlo de una forma desagradable.
Puede negarse a ello. n Si alguien les mira o toca en una forma que no les gusta, deben contarlo enseguida. n Hacerles saber que pueden confiar en uno y que vas a creerles y protegerlos. n Explicarles las formas en que los agresores tratan de intimidar para que guarden el abuso en secreto. n Enseñarles que nunca deben guardar este tipo de secretos aunque se lo pidan o los amenacen. n Reconocer la existencia de los abusos sexuales es una forma de prevenirlos.







