Alicia Moreau de Justo: la matriarca de los socialistas argentinos (1ª parte) Alicia Moreau de Justo: la matriarca de los socialistas argentinos (1ª parte)
La participación de la
mujer en la vida del
socialismo argentino
es verdaderamente
admirable. Desde
la fundación del partido,
en la medianía de
los años de 1890, por
parte de Juan Bautista
Justo, las mujeres tuvieron un protagonismo
que puede resultar insólito para los cánones
de la época. El caso de las hermanas Adela,
Marina y Fenia Chertkoff es realmente impresionante,
ya que estas tres rusas judías que
llegaron a Entre Ríos gracias a la promoción de
la inmigración generada por el barón Mauricio
Hirsch, se iban a convertir en activas dirigentes
y militantes socialistas y como curiosidad se
casaron con Adolfo Dickmann, Juan B. Justo y
Nicolás Repetto. Las tres hermanas obtuvieron
la nacionalidad argentina y se las conocía como
las “verdaderas dirigentes” del socialismo
argentino.
Sin embargo, para la gran historia, ocupa
ese lugar quien sería la segunda esposa de Justo:
Alicia Moreau, quien iba a criar a los hijos
de Mariana y Juan Bautista, y su larga vida la
iba a convertir en una leyenda política y social
de la Argentina del siglo XX.
FAMILIA Y ESTUDIOS
Alicia nace en Londres, Inglaterra, el 11 de
octubre de 1885, en el seno de la familia formada
por el revolucionario francés Armand Moreau
y María Denanpont. Los Moreau se exiliaron
en Gran Bretaña como consecuencia de la
persecución desatada posteriormente a la revolución
de las comunas de París en 1871, al finalizar
la guerra franco-prusiana. En 1890 emprenden
su viaje hacia la Argentina, donde el
padre se dedica al comercio de libros, pero no
logra el sustento básico debido a su romanticismo
económico. Solía llevar libros a la cárcel para
la instrucción de los presos, libros que nunca
le regresaban. Armand participa activamente
del socialismo y es uno de los primeros organizadores
del Movimiento Obrero Argentino,
brazo sindical socialista.
El matrimonio se esmera en la educación
de su hija y la envían a la Escuela Normal de
Maestras N° 1, donde se titula en magisterio.
Allí tiene como profesor a Hipólito Yrigoyen,
con quien polemiza sobre algunos asuntos vinculados
a la vida social. En 1906 forma parte
del Primer Congreso Internacional de Libre
Pensamiento, donde postula una tesis titulada
“Educación y Revolución”. El evento se realiza
en Buenos Aires y la llegada de feministas de
todo el mundo le permite conocer a la española
Belén de Sárraga y a la uruguaya María Abella
de Ramírez.
En 1907 inicia sus estudios en la Facultad de
Medicina de la Universidad de Buenos Aires, al
tiempo que apoya la huelga de inquilinos y comienza
a dar cursos de higiene social y profilaxis
laboral en la Sociedad Luz de Barracas, cerca
del puerto de La Boca y de las fábricas cercanas
al Riachuelo. En esa entidad conoce a la mayoría
de los dirigentes socialistas del país y es testigo
de la fundación de “El Hogar Obrero”, una
cooperativa dedicada al fomento de la vivienda
obrera, según las ideas socialistas. Alicia Moreau
vivirá toda su vida en un departamento de
la cooperativa, aceptando sus principios, hasta
poco tiempo antes de morir. En 1908 funda,
junto a Enrique del Valle Iberlucea, la Revista
Socialista Internacional. En esa década de 1900
forma parte del Centro Feminista y, junto a Elvira
Rawson y Julieta Lanteri, es miembro del Comité
Pro Sufragio Femenino.
El año del Centenario, 1910, será testigo de
la creación del Ateneo, una institución pedagógica
de educación popular en el sur de Buenos
Aires. Durante la Primera Guerra Mundial, es
partidaria de la paz, aunque se entusiasma por
la apertura a la mujer de los espacios tradicionalmente
masculinos como consecuencia de la
contienda, como el voto femenino en Inglaterra.
Su compromiso con el socialismo se acentúa
y llega a ser directora de “La Vanguardia”,
el diario histórico del partido. Sus trabajos escritos
y sus conferencias acrecientan su prestigio
y en 1914 se recibe de médica, a través de
una tesis llamada “La función endócrina del
ovario”, que le vale honores académicos.
CASAMIENTO Y POLíTICA
La década de 1920 la verá cambiar de vida
notablemente. Funda la Unión Feminista Nacional.
Crea el Comité Femenino de Higiene Social,
contra la prostitución y la trata de mujeres.
En 1922 comienza su convivencia con Juan Bautista
Justo, el fundador del socialismo argentino
que había enviudado diez años antes de Mariana
Chertkoff, con quien había tenido seis hijos.
Alicia ayuda a Justo a criar a sus hijos menores
y procrea tres hijos propios. Su vida familiar
no le impide en absoluto seguir con su militancia
política junto a quien era además de su esposo
el más esclarecido intelectual marxista de la
Argentina, primer traductor al castellano de “El
Capital” de Carlos Marx. En la faz profesional se
dedicó a la ginecología y dictó cátedra en la Universidad
Nacional de La Plata.
Su pensamiento político se resume en estas
palabras de su autoría: “Las armas del proletariado
en la lucha por su emancipación son su
conciencia de la dignidad y del valor social de
cada individuo, la organización sindical y política,
la unión nacional e internacional de esos
organismos y el conocimiento cada vez más
claro del inmenso valor de su función productora
y económica, de la fuerza que proviene de
su masa y de su irrupción en el sistema de gobierno,
antes reservado a minorías”.
A lo largo de su vida escribirá varios libros,
entre los que se destacan “La mujer en
la democracia” y “El socialismo según Juan
B. Justo”.








