Por Lic. Diego Ramos Politólogo.
San Félix y el "Quilombo" de la Memoria: Desarmando el Mito de la Argentina Blanca San Félix y el "Quilombo" de la Memoria: Desarmando el Mito de la Argentina Blanca
"La sangre negra es parte constitutiva de la santiagueñidad, a pesar del borramiento sistemático que operó por siglos".
En el corazón del departamento Jiménez, donde el polvo del camino resguarda memorias centenarias, el sonido de los cueros rompe un silencio impuesto por el Estado desde tiempos lejanos, en tiempos coloniales. No es solo música; es el latido de la "lucha de los ancestros" que hoy recobra su nombre. Santiago del Estero, tradicionalmente llamada "Madre de Ciudades", hoy se redescubre a sí misma en su raíz más profunda e incómoda para la hegemonía: la identidad afrosantiagueña que emerge sin pedir permiso.
Ubicada en lo profundo del interior santiagueño, existe una comunidad que nos identifica, cuya mera existencia desafía el relato oficial de la nación monocultural blanca: San Félix. Sus hombres y mujeres son el testimonio vivo de una resistencia que nació en los barracones de la esclavitud y que hoy se levanta con orgullo. No son una "curiosidad" estadística; son la prueba de que la sangre negra es parte constitutiva de la santiagueñidad, a pesar del borramiento sistemático que operó por siglos.
Los números no mienten, pero el poder los esconde. Este silenciamiento no fue azaroso. Responde a lo que Aníbal Quijano define como la Colonialidad del Poder: un patrón mundial de dominación que, tras el fin del colonialismo administrativo, continuó operando a través de la clasificación racial de la población. En Argentina, este dispositivo clasificatorio sirvió para instaurar la idea de que la "blanquitud" era el único requisito para la modernidad y el progreso.
El racismo en Argentina no nació de un insulto aislado; nació de una política de Estado que utilizó el borrador y la tinta para "limpiar" los censos. El modelo de nación se construyó bajo una premisa selectiva: para ser ciudadano, había que ser blanco y europeo. La dicotomía entre "civilización y barbarie" sigue siendo el instrumento para despojar de humanidad a lo no-blanco.
Frente a esa historia que pretendía convencernos de que "todos bajamos de los barcos", el proceso de visibilización identitario afrosantiagueño rompe los grilletes del mito. Como dice el santiagueño: "Nosotros no hacemos lío, hacemos quilombo". Utilizar esta palabra es, en sí mismo, un acto de liberación. El quilombo no es desorden; es el espacio de libertad, organización y resistencia de quienes se negaron a ser propiedad de otros.
La integración de la temática afrodescendiente en la currícula educativa provincial y la inversión en infraestructura reflejan una voluntad política del Gobierno de la Provincia de Santiago del Estero que la ONU ya reconoció en 2019. Actualmente, en el marco del nuevo decenio impulsado por la ACNUDH, la localidad de San Félix se posiciona como el epicentro estratégico de este proceso global para el año 2026
Reconocer que Argentina tiene raíces negras y un presente afro es el primer paso para sanar la herida del racismo estructural. En este escenario, Santiago del Estero se alza para disputar el sentido de lo nacional, impulsando un federalismo decolonial que interpela al centro del poder. Se trata, en definitiva, de romper con el modelo de exclusión y sentar las bases de una nación plural, donde la equidad deje de ser una promesa para transformarse en una verdadera política de Estado.
Santiago del Estero consolida su liderazgo en la reivindicación de la identidad afrodescendiente:
Desde marzo de 2013, el Centro de Educación Popular Antonio Gramsci inició un proceso estratégico de visibilización y desarrollo identitario de las comunidades afrosantiagueñas. Esta labor se gestó en articulación directa con los referentes territoriales, destacando especialmente el vínculo con la comunidad de San Félix (departamento Jiménez).
La estrategia pedagógica se desarrolló de manera conjunta con el Ministerio de Justicia, Trabajo y Derechos Humanos de la provincia y el centro de investigación del Instituto Superior "Jesús el Maestro" de la ciudad de La Banda.
Hitos de una agenda provincial.
El instrumento clave para el despliegue territorial fue el ciclo de atelieres nacionales denominado "Conversatorio Argentina raíces afro: memoria, visibilidad y reconocimiento". Dicho programa contó con el auspicio del Ministerio de Educación provincial y fue declarado de Interés Provincial, Educativo, Cultural y Político por la Honorable Cámara de Diputados.
Esta primera fase culminó en San Félix con una movilización de 155 estudiantes de nivel superior y las máximas autoridades provinciales. En 2015, el proceso alcanzó un hito institucional: la firma de un convenio marco en Casa de Gobierno para incluir formalmente los contenidos afrodescendientes en la currícula educativa provincial.








