Aconsejan pensar en la ciberseguridad como una parte importante de la vida cotidiana Aconsejan pensar en la ciberseguridad como una parte importante de la vida cotidiana
La ciberseguridad, que
crece más lenta que el cibercrimen,
es un asunto
de seguridad nacional
pero también algo cultural
que debería ser abordado
desde la escuela, ya
que todas las personas tienen
una vida digital, y enfrentan
un ecosistema delictivo
que encuentra ante
sí un campo fértil, analizó
el investigador mexicano
Roberto Martínez.
A medida que las tecnologías
e internet se apoderan
cada vez de más aspectos
de la vida cotidiana
-comunicaciones, trámites
bancarios, trabajo, entretenimiento,
salud-, crece
del otro lado de la pantalla
un ecosistema delictivo
en constante cambio,
que propone escenarios
distintos a los de hace
apenas pocos años.
El cibercrimen “avanza
más rápido que la ciberseguridad
por varias
razones”, aunque “básicamente
siempre que haya
una motivación económica
va a existir alguien que
se quiera dedicar a sacarle
partido a eso”, graficó
Martínez.
Llegado de México para
abrir el Congreso y Feria
Iberoamericana de Seguridad
de la Información
“Segurinfo 2019” realizado
en la ciudad de Buenos
Aires, Martínez integra el
equipo internacional de
investigadores de Kaspersky
Lab, un grupo de 45
expertos repartidos por el
mundo.
Su trabajo es “similar
al del paleontólogo: a partir
de una pieza, ir descubriendo
las partes hasta
armar el rompecabeza,
para evitar que el problema
que tuvimos vuelva a
suceder”.
“¿Por qué crece el cibercrimen?
Porque (los
delincuentes) ven que
hay un campo fértil, ven
que hay gente que sigue
abriendo los archivos adjuntos,
que sigue creyendo
que se ganó un premio
en un sorteo, que abriendo
tal programa va a ver
Game of Thrones gratis”,
caracterizó.
Ese panorama va camino
a agravarse en la medida
en que las personas
no sean conscientes de los
riesgos que enfrentan.
Uso temprano
“Nosotros crecimos en
una generación en la que
ni se usaba la computadora,
aprendimos sobre
la marcha a usar tecnología.
Hoy un papá le da a su
hijo un smartphone, una
tablet, pero no se toma el
tiempo para hablar con él
acerca de los riesgos. El
chico crece de manera natural
con la tecnología, la
adopta, la usa y listo, pero
nadie le habla de los riesgos.
Es un tema que sería
sano que se tratara en las
escuelas”, graficó.
Es que, para el investigador,
es importante
que las personas vean esto
“como una parte importante
de su vida. Al final,
ya todos tenemos una vida
digital, una red social,
una aplicación de banco.
Es fundamental”.
La industria del cibercrimen
representa un negocio
lucrativo que les generará
a las empresas de
todo el mundo pérdidas
de entre 5,2 y 6 billones de
dólares en los próximos
tres a cinco años, según
dos informes privados dados
a conocer en febrero
por esta agencia.
Sin embargo, “la tecnología
avanzó tan rápido
que no ha permitido ir
al mismo ritmo. Aparecen
amenazas que antes no
existían y no se sabe qué
hacer. Creo que es un tema
de ir aprendiendo”, reflexionó
Martínez.








