Barrabrava santafesino habituaba trasladar los autos robados para la banda de “Los Angelitos” Barrabrava santafesino habituaba trasladar los autos robados para la banda de “Los Angelitos”
Casi un mes después de las redadas policiales, la jueza María del Huerto Bravo Suárez desestimó ayer una batería de medidas a la presunta banda de "Los Angelitos", con lo cual amplió la detención y envió, quizás, a una nueva audiencia y posible prisión preventiva.
La resolución fue notificada a los abogados de los detenidos David Marcelo Alegre; también al autopercibido Santiago Alegre o Gonzalo Cáceres; Walter Marcelo Melín Abascal, a cargo de la seguridad y los adicionales y hasta cajero de la supuesta organización; al mecánico Adrián Eugenio Quiroga y Guillermo Alegre "Tito" y Jorge Guillermo Alegre (h).
Según la investigación de los fiscales, Mariela Bitar de Papa y ángel Belluomini, el 15 de marzo la policía dio el golpe con cinco allanamientos simultáneos.
"Ante numerosos robos de vehículos detectados, se investigó y se llegó a determinar que el local comercial denominado "Los Angelitos", desarmadero de vehículos, no contaba con la autorización para realizar tal actividad, y en el mismo se encontraban piezas y autopartes que procederían de vehículos imposibilitados de circular; así como también en dicho local se comercializaban dichas piezas a un valor inferior al del mercado", destacó la jueza en su resolución.
De acuerdo con la causa, el dueño del desarmadero sería David Marcelo Alegre (domiciliado en calle Santa Rosa del B° Juan Felipe Ibarra), junto a su medio hermano Cristian Martín Alarcón (prófugo), y también habría otros involucrados en el negocio.
Se supo que en el domicilio del B° Borges se recibían a personas provenientes de otras provincias, principalmente de Buenos Aires y Santa Fe, ligadas al robo de vehículos y autopartes, y que serían quienes traían los autos y repuestos de dudosa procedencia los fines de semana.
El proceso incluye a Adrián Quiroga, hermano de Miguel ángel Quiroga, quien fuera el anterior dueño del desarmadero.
Siempre según la causa, una finca era el lugar utilizado para recibir los vehículos, a la vera de la ruta 9, en El Zanjón. Allí, al parecer eran depositados rodados traídos por un barrabrava de un club de Santa Fe.
La Fiscalía ahondó que en la finca "se divisaron varios rodados cubiertos con nailon y la finca sería propiedad del c/ "Tito" Alegre, persona que ya estuvo antes relacionada con el robo de automotores.
En el desarmadero se desempeñaría el imputado Melín Abascal como personal de vigilancia y portaría un arma de fuego, ya que es ex funcionario policial".
En el desarmadero hallaron autopartes que
figuraban como robadas en otras provincias
En el domicilio de avenida Madre de
Ciudades del B° Borges, donde se encuentra
ubicado el desarmadero “Los Angelitos”,
cayó preso Quiroga y Melín Abascal.
Allí los policías secuestraron documentación,
celulares, vehículos y autopartes, una
camioneta Amarok sin motor colocado, cuyo
chasis no coincidiría con el número; una
camioneta Toyota Hilux (el chasis no coincidiría
con el número); una Ford Eco Sport
con reemplazo de motor, no correspondiendo
al dominio sino a otro vehículo; una
motocicleta Motomel cuyo motor no coincide
con el número, sino que corresponde a
otra moto.
Habría autopartes (puertas, portones
traseros).
Algunas figurarían como pertenecientes
a autos robados y con pedido de
secuestro, o radicados en otra provincia,
muchas de Buenos Aires; eran aproximadamente
19 autopartes que figurarían como
robadas en diferentes partes del país.
Empleados clarifican los roles
genuinos de los imputados
Los empleados habrían señalado que se desarmaban
vehículos y que ellos desconocían su procedencia. Añadieron
que los autos llegaban los fines de semana y ellos acomodaban
los repuestos, según el tipo y marca.
De acuerdo con los trabajadores, los dueños y jefes eran
David Alegre y Cristian Martín Alarcón. Añadieron que Quiroga
era el jefe de todos los empleados; que Melín Abascal era
quien tenía contacto con el dinero de recaudación. También
quien llevaba los libros y tenía una relación estrecha con
Alarcón. Y que Melín Abascal determinaba los precios y
atendía al público y que no era sereno como decían, puertas
afuera.








