Un espacio de encuentro con Dios que cambió con los años Un espacio de encuentro con Dios que cambió con los años
Mientras se realizaba esta refacción los oficios religiosos se celebraban en un salón cedido por la familia de José Ruperto Rodríguez, ubicada en Av. Martín Uriondo y 27 de Abril, cuando estaba al frente de la parroquia el reverendo Padre Bonín, quien años más tarde fue reemplazado por el sacerdote Gabino Ridruejo Pastor.
En 1945 se habilitó nuevamente el templo ya refaccionado a cargo del reverendo Roberto Vitale Franco, con quien colaboró como cura teniente el padre San Martín.
A lo largo de los años el interior también fue remodelado conforme a las modernas casas de Dios. El altar mayor y el sagrario se erigieron al fondo, ambos de mármol, en 1950, en el costado derecho se encuentra a tres metros de altura la gruta con puerta de vidrio que resguarda la imagen de la Patrona, Nuestra Señora de La Merced, a la que se accede por una escalera de madera. También retiraron los confesionarios de madera que había en los laterales de la entrada, el púlpito ubicado donde hoy está el ambón y los altares de madera y se destinaron las cavidades de las paredes para suplantarlos, lo que dio más amplitud a la nave central.
Asimismo otras fueron empleadas para agregar asientos laterales de mampostería. Más recientemente es la iluminación frontal, lateral y de los campanarios, donados por la municipalidad, lo que destaca la imponencia de su estructura en el entorno que le rodea.l







