Quiere matarse el hombre que asesinó a su esposa de seis balazos cuando chateaba con su amante Quiere matarse el hombre que asesinó a su esposa de seis balazos cuando chateaba con su amante
Además, otro detalle que se supo tras el violento crimen, es que Mónica Beatriz Mareco (50 años), la mujer asesinada, tenía tres cuentas en la popular red social, dos de las cuales eran públicas o conocidas por la mayoría de sus amistades y parientes, mientras que la tercera era secreta y habría sido la utilizada para chatear con su amante.
Juntos, pero separados
La posterior investigación policial fue armando el rompecabezas de lo que para Pared habría sido un martirio hasta el último instante de quien fuera “el amor de su vida”, ya que antes de morir la esposa le habría dicho: “Vos no tenés huevos para hacer nada”, siendo éste su peor y último error, ya que la provocación habría enfurecido sin solución a su esposo, quien le vació el tambor de su revólver en el cuerpo (seis disparos, cinco en la cabeza y uno en el pecho).
Era por todos sus allegados conocido que Pared y Mareco vivían en la misma casa, pero hacía mucho tiempo que ya no compartían el lecho conyugal, situación que el ahora homicida no aceptaba y que, curiosamente también reflejaba en su cuenta de la misma red social, en cuyo perfil se seguía anotando como “casado”, además de colgar con frecuencia canciones románticas, todo lo contrario de su esposa, quien no hacía figurar su estado civil.
Además, las peleas eran frecuentes y volvían la relación tormentosa, según explicó el propio hijo de la pareja, Martín.
Noche trágica
Héctor Pared fundó junto a su hijo -con quien comparte profesión, técnico radiólogo especializado en oleoductos petroleros- la empresa IPC Ensayos Industriales, por cuya gestión solía viajar bastante. Precisamente, la noche del jueves, regresó a su casa de Deán Funes al 2800, en Lanús, de uno de estos viajes a la provincia de Salta, y encontró a su esposa sentada frente a la PC, chateando con su amante, un funcionario de la Superintendencia de Seguros de la Nación, quien aparentemente aparecía con ella en una foto de su perfil secreto en Facebook.
Tras recriminarle la actitud a su esposa y luego de una discusión, aparentemente desbordado por la situación que venía padeciendo desde hacía mucho tiempo, Pared buscó su revólver en un galpón utilizado como depósito ubicado en los fondos de la casa y cuando regresó encontró a Mónica Mareco poniéndose una campera, quizás con la intención de salir o irse de la casa -algunas versiones periodísticas mencionaban también que tenía un bolso en la mano-.
Allí mismo, y luego de que su mujer lo increpara por última vez haciendo alusión a su supuesta poca hombría, Pared la acribilló a quemarropa, quedando el cuerpo tendido en el piso con la campera a medio poner.
Luego, Pared llamó a su hijo por teléfono, diciéndole: “Me mandé una cagada”, por lo que Martín fue de inmediato a la casa de sus progenitores, donde halló a su padre en el living de la casa, con el revólver en la boca amenazando con matarse.







