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Mito o realidad: ¿comer antes de entrar a la pileta es perjudicial para la salud de los niños?

La alimentación y la hidratación cumplen un rol fundamental para prevenir malestares y promover el bienestar infantil. 

06/01/2026 06:00 Santiago
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Una correcta hidratación y una alimentación adecuada son clave para que los niños disfruten de la pileta de forma segura, saludable y con la energía necesaria, y no se trata de prohibiciones, sino de elecciones inteligentes.

Durante el verano, la pileta se convierte en uno de los espacios recreativos más frecuentados por niñas y niños. Sin embargo, más allá de la protección solar y la supervisión adulta, se suma un aspecto muchas veces subestimado: qué comen, cómo se conservan esos alimentos y en qué condiciones se consumen.

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En diálogo con EL LIBERAL, la Lic. Raquel Carranza, especialista en nutrición infantil explicó cómo funciona el organismo y qué necesita al momento de ingresar a la pileta.

"La alimentación de los niños cuando van a la pileta, antes, durante y después, debe enfocarse en tres pilares fundamentales: hidratarse adecuadamente, tener energía suficiente para la actividad y apoyar la recuperación física posterior. Aunque existen mitos alrededor de la relación entre comer y meterse al agua, la evidencia científica disponible no respalda restricciones estrictas de tiempo; si considerar la porción y la composición de esos alimentos. Priorizar comidas equilibradas, platos ligeros en digestión, y hábitos saludables en general ayudará a que los niños disfruten más seguros y con mayor bienestar de sus días de pileta", aclaró.

La alimentación y la hidratación cumplen un rol fundamental para prevenir malestares y promover el bienestar infantil.

"La hidratación es una prioridad incluso dentro del agua. Aunque pueda parecer lo contrario, estar en la pileta no evita la perdida de líquidos. El calor, el juego constante y la actividad física favorecen la deshidratación, muchas veces sin que los niños lo perciban; el agua potable debe ser la bebida de elección, ofrecida antes, durante y después de la actividad. Las bebidas azucaradas no solo no hidratan adecuadamente, sino que pueden generar malestar gastrointestinal. Crear el hábito de llevar una botella de agua y ofrecer pausas para beber es una medida simple y efectiva", indicó Carranza.

¿Comer antes de entrar al agua? Un mito que persiste

"Uno de los mitos más extendidos sostiene que los niños deben esperar un tiempo prolongado después de comer antes de entrar a la pileta. Sin embargo no existe evidencia científica que demuestre que comer y nadar represente un riesgo para la salud o aumente la posibilidad de accidentes. Lo que si es importante considerar es que las comidas muy abundantes o ricas en grasas pueden provocar incomodidad como pesadez o dolor abdominal. Por eso se recomienda adaptar la alimentación al momento del día y al nivel de actividad", se explayó la especialista.

Qué conviene ofrecer antes de ir a la pileta para una buena diversión

Antes de la actividad, lo ideal es optar por alimentos ligeros, nutritivos y fáciles de digerir, que aporten energía sin generar malestar. Algunas opciones recomendadas son frutas frescas, yogures naturales, panes integrales tostados, o sándwich simples.

"Las comidas más completas pueden realizarse con mayor anticipación, priorizando preparaciones caseras y equilibradas. Evitar frituras, snacks ultraprocesados y excesos de azúcar ayuda a que el cuerpo funciones mejor durante el juego", recomendó la licenciada Raquel Carranza.

La importancia de recuperar energía y líquido luego de salir del agua

Antes de la actividad, lo ideal es optar por alimentos ligeros, nutritivos y fáciles de digerir, que aporten energía sin generar malestar. Algunas opciones recomendadas son frutas frescas, yogures naturales, panes integrales tostados, o sándwich simples.

"Las comidas más completas pueden realizarse con mayor anticipación, priorizando preparaciones caseras y equilibradas. Evitar frituras, snacks ultraprocesados y excesos de azúcar ayuda a que el cuerpo funciones mejor durante el juego".

Después de nadar: recuperar energía y líquidos

Luego de salir del agua, el cuerpo necesita reponer energía. Una colación o comida que combine hidratos de carbono y proteínas favorece la recuperación y mantiene niveles adecuados de energías. "Yogur con frutas, un sándwich integral de queso o ternera o pollo, o un licuado de frutas con leche, o huevos duros con verduras, o rollitos de queso con aceitunas, tomates, palitos helados de licuados de frutas con leche o yogur, son alternativas prácticas y saludables. Además la hidratación debe continuar después de la pileta, aun cuando el niño no manifieste sed", recomendó la especialista en Nutrición Infantil.

En contextos de pileta, especialmente al aire libre, la seguridad bromatológica de los alimentos cobra un rol central.

"Las altas temperaturas favorecen la proliferación de microorganismos que pueden causar enfermedades transmitidas por alimentos, un riesgo mayor en la población infantil. Por ello es importante mantener la cadena de frio, ya que los alimentos perecederos (lácteos, carnes, salsas) deben transportarse en conservadoras con hielo o refrigerantes. Hay que evitar alimentos de alto riesgo.

Además hay que consumir los alimentos lo antes posible y no dejarlos expuestos al sol o al calor por periodo prolongados; lavarse las manos antes de comer, usar utensilios limpios y evitar que los alimentos entren en contacto con superficies sucias o con el agua de pileta; elegir envases seguros, herméticos y aptos para alimentos. Estas medidas simples podrían reducir significativamente el riesgo de intoxicaciones alimentarias que suelen manifestarse con síntomas gastrointestinales y pueden arruinar una jornada recreativa", sostuvo.

Y cerró: "Más allá del momento puntual, es trascendental destacar la importancia de aprovechar estas instancias para promover hábitos alimentarios saludables desde la infancia.

Explicar a los niños que una buena alimentación les permite jugar más, sentirse mejor y cuidar su cuerpo refuerza aprendizaje que perdurará en el tiempo. Una alimentación variada, basada en alimentos frescos y acompañada de agua como bebida principal, es la mejor aliada para que el disfrute de la pileta sea tan saludable como divertido".

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