A través de ARCA, el Ejecutivo extendió hasta el 30 de junio el régimen que reduce la carga impositiva sobre importaciones de bienes de primera necesidad.
El Gobierno prorrogó por seis meses los beneficios fiscales a la importación de productos clave El Gobierno prorrogó por seis meses los beneficios fiscales a la importación de productos clave
En un nuevo intento por contener la inflación, el Gobierno decidió extender hasta el 30 de junio el régimen de beneficios fiscales para pymes importadoras, que contempla la exención del impuesto a las Ganancias y del IVA para la importación de alimentos de la canasta básica, bienes de primera necesidad, medicamentos e insumos esenciales.
La medida será instrumentada a través de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y libera a las pequeñas y medianas empresas de los dos tributos principales que encarecen las compras en el exterior. Para acceder al beneficio, los importadores deberán contar con el Certificado MiPyme vigente al momento de realizar la operación, según lo establece la resolución publicada este martes en el Boletín Oficial.
También te puede interesar:
Impacto en los precios
El objetivo oficial es reducir costos y evitar que la carga impositiva se traslade a los precios finales, en un contexto en el que los alimentos y los productos de primera necesidad siguen siendo uno de los principales motores de la inflación.
Si bien el Presupuesto 2026 proyecta una inflación del 10,1%, las expectativas privadas son considerablemente más altas. De acuerdo con el último relevamiento de LatinFocus, el IPC anual esperado alcanza el 23,9%, mientras que distintas consultoras advierten que el escenario inflacionario podría ser más complejo de lo previsto por el Ejecutivo.
Más competencia y críticas del sector productivo
La prórroga de la exención impositiva generó cuestionamientos por su posible impacto sobre la industria local, aunque desde el Gobierno defendieron la medida bajo el argumento de fomentar una mayor competencia a través de productos importados para presionar a la baja los precios internos.
En ese sentido, la decisión se inscribe dentro de una estrategia más amplia de apertura comercial, que el Ejecutivo viene impulsando en distintos sectores. En los últimos meses se flexibilizaron las importaciones en rubros como el automotor, donde se habilitó un mayor ingreso de vehículos principalmente de origen chino con el objetivo de reducir precios, históricamente elevados en el mercado local.
El mismo esquema se replicó en los mercados de celulares, electrodomésticos y productos tecnológicos, áreas en las que el Ministerio de Economía busca achicar la brecha de precios con países vecinos.
No obstante, desde distintos sectores productivos advierten que la eliminación de impuestos profundiza las asimetrías con los fabricantes nacionales, que enfrentan una presión tributaria más alta y mayores costos laborales y logísticos. El principal temor es que, en un contexto de consumo todavía débil, la mayor competencia externa afecte la producción y el empleo.
Desde el oficialismo, en cambio, remarcan que el beneficio está orientado exclusivamente a pymes y no a grandes importadores, con el objetivo de ampliar la oferta y evitar posiciones dominantes en el mercado.
Importaciones en alza
La apertura comercial también se refleja en los datos oficiales. Hasta noviembre de 2025, las importaciones de bienes se ubicaron cerca del máximo histórico de 2022 y alcanzaron niveles que podrían llegar a triplicar el promedio registrado durante la década del noventa.
Entre enero y noviembre del año pasado, el volumen importado ascendió a USD 70.235 millones, lo que representa un crecimiento interanual del 27%, consolidando la tendencia de mayor ingreso de productos del exterior, menciona el portal Infobae.








