La causa sigue bajo análisis y las autoridades prometen informar avances a medida que se disponga de más detalles técnicos y testimonios oficiales
Un policía fue baleado por un compañero y está grave Un policía fue baleado por un compañero y está grave
Un agente de la Policía Bonaerense oriundo de La Plata se encuentra internado en estado crítico tras recibir un disparo efectuado por un compañero dentro de una dependencia policial en el partido de Pilar. El hecho ocurre mientras las autoridades continúan investigando cómo se produjo el disparo.
El episodio tuvo lugar hace unos días en la base de la Fuerza Barrial de Aproximación (FBA), ubicada en la avenida Dardo Rocha, en Pilar, cuando los efectivos se alistaban para comenzar su jornada de servicio. La víctima fue identificada como Lucas Ezequiel Montenegro, de 22 años y residente de la localidad de Gorina.
Según las primeras versiones de la investigación, el disparo se habría producido de forma accidental mientras un compañero manipulaba su arma reglamentaria, aunque las autoridades aún no han confirmado esa hipótesis de manera oficial y se esperan los resultados de peritajes y declaraciones.
El proyectil impactó al joven policía en el hombro izquierdo, afectando el abdomen y comprometiendo al menos un pulmón, lo que motivó su traslado de urgencia al Hospital Central de Pilar. Allí fue sometido a múltiples intervenciones quirúrgicas y permanece en terapia intensiva, luchando por su vida.
Tras el incidente, el agente de 25 años señalado como autor del disparo quedó a disposición de la Comisaría de Pilar, mientras la fiscalía que interviene en el caso aguarda nuevas directivas para avanzar con la investigación. Las autoridades judiciales buscan determinar si se trató de un accidente o si hubo otro tipo de circunstancia detrás del hecho.
Familiares, amigos y compañeros del efectivo herido compartieron mensajes de apoyo y realizaron cadenas de oración en redes sociales, expresando preocupación por la evolución del cuadro de Montenegro.
El hecho generó preocupación interna en la fuerza y en la comunidad, ya que se trata de un episodio en el que un arma reglamentaria terminó disparándose dentro de una base policial, en un momento en que los agentes estaban en preparación para cumplir servicio. Los investigadores buscan esclarecer las responsabilidades y protocolos de manejo de armas que pudieron influir en lo ocurrido.








