Mientras sigue negociando en el plano diplomático, la relación entre Washington y La Habana permanece frágil, con implicancias regionales que se extienden más allá de las fronteras de la isla caribeña.
Estados Unidos inicia conversaciones con Cuba mientras persiste la crisis regional Estados Unidos inicia conversaciones con Cuba mientras persiste la crisis regional
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este domingo que su administración ha comenzado un intercambio con dirigentes cubanos, en un contexto de alta tensión política y económica entre Washington y La Habana.
En declaraciones a la prensa a bordo del Air Force One, Trump señaló que, aunque las gestiones están en una etapa inicial, existe la posibilidad de avanzar hacia un acuerdo. "Estamos empezando a hablar con las autoridades cubanas y veo un potencial para llegar a un entendimiento", afirmó el mandatario estadounidense.
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Esta apertura diplomática surge mientras Estados Unidos mantiene una política de presión sobre la isla caribeña. En las últimas semanas, la Casa Blanca ha endurecido restricciones económicas, incluyendo la imposición de aranceles a países que venden petróleo a Cuba, intentando así debilitar la economía del régimen.
Trump ha sugerido que estas medidas buscan empujar a Cuba a la mesa de negociaciones y abrió la puerta a que un posible acuerdo contemple cambios políticos en la isla. Según el presidente, "no tiene por qué convertirse en una crisis humanitaria" si se logra un pacto entre los gobiernos.
Sin embargo, desde La Habana la respuesta oficial ha sido más cautelosa. Las autoridades cubanas han enfatizado su voluntad de dialogar bajo principios de respeto mutuo y soberanía, rechazando que exista una rendición ante las demandas extranjeras. Aunque reconocen contactos, subrayan que hasta ahora no hay conversaciones formales con Estados Unidos.
El trasfondo de estas tensiones es una profunda crisis económica en la isla, marcada por la falta de combustibles y otros insumos básicos tras la caída de los suministros de petróleo desde Venezuela, un aliado histórico. Esto ha generado un escenario de dificultades internas que, según analistas, presiona aún más al gobierno cubano.








