Carlos Pirovano, actual presidente del Instituto, replicó un comentario hiriente sobre la nueva producción de Santiago Mitre que relata la infiltración de Astiz en Madres de Plaza de Mayo.
Polémica: El titular del INCAA avaló burlas contra una película sobre asesinato de Azucena Villaflor Polémica: El titular del INCAA avaló burlas contra una película sobre asesinato de Azucena Villaflor
En un nuevo capítulo de tensión entre el Gobierno y el sector cultural, el presidente del INCAA, Carlos Pirovano, quedó en el centro de la tormenta tras mostrar su apoyo a un comentario despectivo en redes sociales. El funcionario retuiteó una burla dirigida a la nueva producción cinematográfica argentina que narrará uno de los episodios más oscuros de la última dictadura cívico-militar: la desaparición de Azucena Villaflor, fundadora de Madres de Plaza de Mayo.

También te puede interesar:
El proyecto en la mira
La controversia surge pocos días después de que la plataforma Netflix anunciara oficialmente el inicio de la producción del nuevo film de Santiago Mitre. El director, que ya alcanzó reconocimiento internacional y una nominación al Oscar por Argentina, 1985, vuelve a poner el foco en la historia reciente del país.
La película contará con las actuaciones de Verónica Llinás y Peter Lanzani. Según la sinopsis oficial, la trama abordará:
"La infiltración de un oficial de alto rango en los grupos que pacíficamente comenzaban a organizarse para reclamar por sus familiares detenidos".
Se refiere, ni más ni menos, que al accionar del genocida Alfredo Astiz, quien bajo el alias de "Gustavo Niño" se ganó la confianza de las Madres para luego secuestrarlas y entregarlas al aparato represivo de la ESMA.
Reacciones y malestar
El gesto de Pirovano no pasó desapercibido en el arco político ni en la comunidad audiovisual. Resulta paradójico que quien encabeza el ente responsable de fomentar el cine nacional celebre comentarios hirientes hacia una producción que busca reconstruir la memoria histórica de la Argentina.
Desde sectores vinculados a los Derechos Humanos y asociaciones de cineastas, señalaron que este tipo de actitudes por parte de un funcionario público no solo banaliza el terrorismo de Estado, sino que también marca una postura de hostilidad hacia la industria que debería proteger y promover, detalla el portal del Destape.








