El Xeneize venció 1-0 a River en Núñez con un penal de Leandro Paredes, estiró su racha invicta y le quitó el invicto al equipo de Coudet en un duelo cargado de polémicas.
Boca a lo Boca, se quedó con el Superclásico en el Monumental Boca a lo Boca, se quedó con el Superclásico en el Monumental
Boca dio un paso firme en el Estadio Monumental y celebró un triunfo de alto impacto al imponerse por 1-0 sobre River en una nueva edición del Superclásico. El equipo dirigido por Úbeda encontró la diferencia desde los doce pasos gracias a Leandro Paredes y, además de festejar en territorio rival, aseguró su lugar en los playoffs del Torneo Apertura.
El encuentro comenzó con un River protagonista, decidido a presionar alto e incomodar la salida del conjunto visitante. Esa intensidad obligó a Boca a replegarse y a cometer infracciones en zonas comprometidas. Con Kendry Páez activo por la derecha, el local buscó alternativas, aunque sin lograr profundidad sostenida.
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La primera mitad tuvo un momento clave a los 18 minutos, cuando Sebastián Driussi debió abandonar el campo por una molestia muscular, lo que obligó a modificar el esquema del equipo de Coudet. A pesar de ese contratiempo, River mantuvo la iniciativa, pero le faltó precisión en los metros finales.
Cuando el empate parecía inamovible antes del descanso, Boca encontró su oportunidad. Leandro Paredes, desde su rol de conductor, filtró dos asistencias precisas para Miguel Merentiel. En la segunda, el delantero definió y la pelota impactó en el brazo extendido de un defensor. Tras la revisión del VAR, el árbitro Darío Herrera sancionó penal.
El propio Paredes tomó la responsabilidad y no falló: remate firme para establecer el 1-0 que terminaría siendo decisivo en Núñez.
En el complemento, River adelantó sus líneas y fue en busca del empate con cambios ofensivos, mientras Boca apostó a la solidez defensiva y al contragolpe. La figura de Lautaro Di Lollo se volvió clave para sostener la ventaja, mientras que Merentiel tuvo chances para ampliar la diferencia, aunque no logró concretarlas.
El partido también tuvo momentos de tensión, como el cruce entre Paredes y Marcos Acuña, que terminó con ambos amonestados. Minutos más tarde, el mediocampista de Boca debió salir por una molestia física, encendiendo una señal de preocupación en su equipo.
En el tramo final, River empujó con más ganas que claridad y encerró a Boca contra su arco. La polémica llegó en la última jugada, cuando el local reclamó un penal por un empujón sobre Lucas Martínez Quarta dentro del área, pero el árbitro decidió no sancionar.
El pitazo final desató el festejo xeneize: victoria en el clásico, racha invicta que se extiende y clasificación asegurada. En la próxima jornada, Boca visitará a Defensa y Justicia, mientras que River buscará recuperarse cuando enfrente a Aldosivi.








